Médicos explican las verdaderas causas del colesterol alto: no todas están en el plato

Cuando alguien escucha que tiene el colesterol alto, casi siempre piensa en lo mismo: demasiada grasa en la comida. Sin embargo, los médicos coinciden en algo que sorprende a muchos pacientes: la verdadera causa casi nunca es una sola, y en muchas personas ni siquiera se debe principalmente a lo que comen.

El colesterol es una sustancia necesaria para el cuerpo, pero cuando el llamado colesterol “malo” (LDL) se acumula en la sangre, puede depositarse en las arterias y aumentar con los años el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular. Lo más inquietante es que no da síntomas: solo un análisis de sangre permite detectarlo.

La herencia pesa más de lo que parece

El hígado produce la mayor parte del colesterol que circula por el cuerpo, y la genética influye en cuánto fabrica y en qué tan bien lo elimina. Existe una condición hereditaria, la hipercolesterolemia familiar, en la que los niveles son altos desde edades tempranas incluso con una vida saludable. Si en tu familia hubo infartos a edad temprana, conviene hacerse controles periódicos.

Grasas saturadas, grasas trans y ultraprocesados

Los embutidos, las frituras, la bollería industrial, los productos de pastelería y los alimentos con grasas trans elevan el colesterol LDL. No se trata de eliminar comidas por completo, sino de que no sean la base de la alimentación diaria.

Sedentarismo y sobrepeso

La falta de actividad física tiende a bajar el colesterol “bueno” (HDL) y a subir los triglicéridos. El exceso de peso, sobre todo el que se acumula en la zona del abdomen, también altera el perfil de grasas en sangre.

Problemas de salud que influyen

  • Hipotiroidismo: cuando la tiroides funciona más lento, el cuerpo elimina peor el colesterol.
  • Diabetes: suele asociarse a más triglicéridos y a menos colesterol HDL.
  • Enfermedades del riñón o del hígado: pueden modificar la forma en que el cuerpo procesa las grasas.

Algunos medicamentos

Ciertos tratamientos, como algunos corticoides, diuréticos o betabloqueantes, pueden alterar los niveles de colesterol en algunas personas. Si tomas medicación de forma habitual, no la suspendas por tu cuenta: consulta con tu médico si necesitas revisar el tratamiento.

Edad, menopausia, tabaco y alcohol

Con los años, el colesterol tiende a subir. En las mujeres, la menopausia suele traer cambios en el perfil de grasas. Fumar reduce el colesterol HDL y daña las paredes de las arterias, y el consumo excesivo de alcohol eleva los triglicéridos.

Consejos y recomendaciones

  • Hazte un análisis de sangre periódico, aunque te sientas bien.
  • Incorpora avena, legumbres, frutas, verduras y frutos secos.
  • Prefiere el aceite de oliva y el pescado azul antes que las grasas saturadas.
  • Camina o haz actividad física moderada la mayor parte de la semana.
  • Deja de fumar y modera el alcohol.
  • Si tienes antecedentes familiares, consulta con tu médico aunque seas joven.

Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.