Han pasado varios años desde los momentos más difíciles de la pandemia, pero para algunas personas mayores el COVID-19 no terminó cuando desapareció la fiebre. Los organismos de salud lo llaman “condición post-COVID” o COVID prolongado, y los estudios siguen analizando por qué ocurre y a quiénes afecta más.
No todas las personas que pasaron la enfermedad las sufren, y muchas mejoran con el tiempo. Pero en los mayores de 60, que suelen tener otras condiciones de salud, estos son cinco síntomas que se describen con frecuencia.
1. Un cansancio profundo que no mejora con el descanso
La fatiga persistente es la secuela más mencionada. No se parece al agotamiento de después de un esfuerzo: aparece incluso tras dormir bien y puede hacer que tareas simples, como subir una escalera o cocinar, resulten más pesadas que antes.
2. “Niebla mental”
Olvidos, dificultad para concentrarse, palabras que no salen y lecturas que hay que repetir. Suele ser fluctuante: hay días normales y otros más difíciles. Conviene consultarlo siempre, porque puede tener otras causas además del COVID.
3. Falta de aire y palpitaciones
Algunas personas notan que se agitan más al caminar o que el corazón se acelera sin motivo aparente. Aunque en muchos casos los estudios no muestran daños graves, es un síntoma que debe evaluarse con un profesional.
4. Debilidad muscular y pérdida de masa
Los días de reposo y la enfermedad pueden reducir la fuerza muscular, algo que en los adultos mayores se nota más y aumenta el riesgo de caídas. La actividad física gradual y supervisada ayuda a recuperarla.
5. Problemas de sueño y cambios de ánimo
Insomnio, sueño interrumpido, ansiedad o tristeza sin una causa clara también aparecen entre las secuelas descritas. Hablar de ello con la familia y con el médico es parte del tratamiento.
Consejos y recomendaciones
- Cuéntale a tu médico cualquier síntoma nuevo que dure semanas, sin darlo por “cosa de la edad”.
- Retoma la actividad física de forma gradual, con caminatas cortas y descansos.
- Mantén rutinas de sueño regulares y una alimentación equilibrada.
- Estimula la mente con lectura, juegos y conversación.
- Mantén al día los controles médicos y las vacunas recomendadas por tu médico.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.