Si estás buscando una comida rendidora, cremosa y llena de sabor, esta receta de pasta con pollo se va a convertir en una de tus favoritas. Combina trozos dorados de pollo condimentado, verduras salteadas, una salsa suave con quesos derretidos y pasta al dente que absorbe cada sabor. Es ideal para una cena especial sin complicaciones, lista en poco tiempo y con ingredientes fáciles de conseguir.
Ingredientes
Para el pollo
- 450 g de pechuga o muslo de pollo, cortado en cubos medianos
- Sal a gusto
- Pimienta negra a gusto
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo
- 1/2 cucharadita de cebolla en polvo
- 1 cucharadita de pimentón ahumado
- 1/2 cucharadita de comino molido
- 1/2 cucharadita de ají molido o chile en hojuelas (opcional)
Para la salsa
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 cucharadas de manteca
- 1 cebolla chica o 1 echalote picado fino
- 2 morrones (uno rojo y uno amarillo) cortados en tiras
- 2 dientes de ajo picados
- 1 cucharada de extracto de tomate
- 1 cucharadita de miel
- 400 ml de caldo de pollo
- 200 ml de leche entera
- 1 cucharadita de mostaza Dijon
- 1 cucharadita de salsa de soja
Quesos
- 70 g de cheddar rallado
- 50 g de mozzarella rallada
- 40 g de parmesano rallado
Para la pasta
- 300 g de rigatoni, fusilli o moñitos
- Agua con sal para hervir
Finalización
- Perejil fresco picado (opcional)
- Un chorrito de jugo de limón (opcional)
- 1 cucharada extra de manteca
Preparación
1. Condimentar el pollo
Colocá los cubos de pollo en un bowl y agregá sal, pimienta, ajo en polvo, cebolla en polvo, pimentón ahumado, comino y ají molido si querés un toque picante. Mezclá bien con las manos o cuchara para que todo quede bien cubierto.
2. Dorar el pollo
Calentá una sartén grande con 1 cucharada de aceite de oliva y 1 cucharada de manteca a fuego medio-alto.
Agregá el pollo y dejalo cocinar sin mover durante 3 a 4 minutos para que tome buen color. Luego revolvé y cociná hasta que quede dorado por todos lados. Retirá y reservá.
3. Cocinar las verduras
En la misma sartén agregá otra cucharada de manteca. Sumá la cebolla picada y los morrones en tiras.
Añadí una pizca de sal y cociná a fuego medio durante 8 a 10 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que estén tiernos y ligeramente caramelizados.
4. Incorporar sabor
Agregá el ajo picado y cociná 30 segundos.
Sumá el extracto de tomate y cociná 1 a 2 minutos para concentrar su sabor. Después incorporá la miel y mezclá suavemente para que caramelice apenas.
5. Preparar la salsa cremosa
Verté el caldo de pollo y la leche. Mezclá y llevá a hervor suave.
Añadí la mostaza Dijon y la salsa de soja. Bajá el fuego.
Incorporá los quesos de a poco, revolviendo constantemente hasta que se derritan y formen una salsa lisa y cremosa.
6. Cocinar la pasta
Mientras tanto, herví abundante agua con sal en una olla grande.
Cociná la pasta elegida hasta que quede al dente, siguiendo el tiempo indicado en el paquete. Escurrila, reservando media taza del agua de cocción.
7. Unir todo
Volvé a colocar el pollo en la sartén junto con la pasta escurrida.
Mezclá bien para que toda la pasta quede cubierta por la salsa. Si hiciera falta, agregá un poco del agua de cocción reservada para aligerar.
Terminá con una cucharada de manteca, perejil fresco y unas gotas de limón si querés un toque fresco.
Consejos y Recomendaciones
- Si querés una versión más intensa, agregá panceta crocante al final.
- Para más verduras, podés sumar champiñones, espinaca o zucchini salteado.
- El pollo de muslo queda más jugoso que la pechuga.
- No hiervas fuerte la salsa después de poner el queso para evitar que se corte.
- Usá pasta corta con surcos para que la salsa se adhiera mejor.
- Si sobra, guardala en heladera hasta 2 días y recalentalá con un chorrito de leche.
Esta pasta con pollo cremosa y llena de sabor demuestra que una cena especial no necesita ser complicada. Con ingredientes simples y pocos pasos, podés lograr un plato abundante, reconfortante y perfecto para compartir.