Mirarse la lengua al espejo y encontrar manchas o una capa blanca puede asustar. En la mayoría de los casos se trata de algo leve y pasajero, pero en otros es una señal que conviene revisar. Estas son las causas más frecuentes y las señales de alerta.
Causas más comunes
- Lengua saburral. Es la más frecuente: una capa blanquecina formada por restos de alimentos, bacterias y células muertas. Aparece con mala higiene bucal, deshidratación, respiración bucal, fumar o tomar mucho café. Suele mejorar con una buena higiene y más agua.
- Candidiasis oral (muguet). Una infección por el hongo Candida que causa placas blancas, a veces algodonosas, que se pueden desprender dejando una zona enrojecida. Es más común en personas que usan inhaladores con corticoides, prótesis dentales, tras antibióticos, con diabetes o con las defensas bajas, y en bebés.
- Leucoplasia. Placas blancas que no se pueden raspar. Se asocia con el tabaco y el alcohol, y en una pequeña proporción puede evolucionar a lesiones precancerosas. Por eso siempre requiere evaluación.
- Liquen plano oral. Una enfermedad inflamatoria crónica que puede producir líneas o placas blancas en forma de encaje, a veces con ardor.
- Lengua geográfica. Manchas de forma irregular con bordes blanquecinos que cambian de lugar con los días. Es benigna, aunque a veces causa sensibilidad a alimentos picantes o ácidos.
- Irritaciones o traumatismos. Mordeduras, quemaduras o roces con dientes o prótesis.
- Algunas infecciones. Más raramente, ciertas infecciones virales o de transmisión sexual pueden afectar la boca.
Cómo diferenciarlas
- ¿Se desprende al raspar suavemente? Si sale y deja una zona roja, suele ser candidiasis. Si no sale, debe evaluarlo un profesional.
- ¿Cambia de lugar? Puede tratarse de lengua geográfica.
- ¿Duele o arde? Puede ser infección, liquen o irritación.
- ¿Hay factores de riesgo? Fumar, consumo de alcohol, prótesis, diabetes o medicación inmunosupresora.
Cuándo consultar
- Si las manchas duran más de 2 semanas.
- Si no se pueden raspar o están sobre una zona dura o engrosada.
- Si hay dolor, sangrado, úlceras que no cicatrizan o bultos.
- Si dificultan tragar, hablar o comer.
- Si tienes fiebre, ganglios inflamados o pérdida de peso sin explicación.
- Si eres fumador o consumidor frecuente de alcohol, o si tienes las defensas bajas.
Qué puedes hacer en casa
- Cepíllate los dientes dos veces al día y limpia suavemente la lengua con un limpiador lingual o con el cepillo.
- Bebe suficiente agua durante el día.
- Evita el tabaco y modera el alcohol.
- Enjuágate la boca después de usar inhaladores con corticoides.
- Limpia bien las prótesis dentales y no duermas con ellas puestas.
- Evita los enjuagues bucales con alcohol en exceso, pues pueden resecar la boca.
La mayoría de las veces, las manchas blancas en la lengua son leves y se resuelven con una buena higiene. Pero si persisten, no se pueden raspar o van acompañadas de otros síntomas, lo más prudente es consultar con un odontólogo o un médico.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.