En 2010, un cineasta irlandés llamado George Clarke publicó en internet un breve fragmento de archivo que dio la vuelta al mundo. Se trataba de imágenes del estreno de El circo (The Circus), la película de Charles Chaplin de 1928, incluidas entre los extras de la edición en DVD. En ellas aparece una mujer caminando que, según Clarke, parecía hablar por un teléfono móvil… ¡en 1928!
Qué se ve en las imágenes
Entre la multitud que acude al estreno, una mujer con sombrero pasa junto a la cámara con la mano pegada a la oreja y, al parecer, mueve los labios. Para Clarke, no había duda de que sostenía un objeto parecido a un teléfono celular. Como en 1928 no existía nada semejante, el fragmento alimentó la teoría de que podría tratarse de una viajera en el tiempo.
La explicación más probable
Los periodistas y archivistas que investigaron el caso encontraron una explicación mucho más sencilla: lo más probable es que la mujer llevara un audífono portátil, algo habitual en la época. Los primeros aparatos para personas con dificultades auditivas eran compactos y se acercaban a la oreja, y muchas personas mayores los usaban. De hecho, un archivista de una biblioteca médica consultado por un medio estadounidense señaló que los audífonos de aquellos años tenían formas pequeñas y portátiles, y que era razonable pensar que se tratara de uno.
¿Y por qué parece hablar?
Esa es la parte que no se ha podido explicar del todo. Puede que simplemente hablara con alguien cercano, que moviera los labios por los nervios de salir en cámara, o que la calidad del fragmento no permita distinguirlo bien. Sin más datos, cualquier conclusión es especulación.
Una aclaración sobre la «foto»
Aunque muchas publicaciones hablan de una «foto», lo que circuló es un fragmento de película filmada en el estreno. Por eso, más que una fotografía fija, se trata de unos segundos de imágenes en movimiento.
Por qué sigue fascinando
El caso de la «mujer del teléfono» es un ejemplo perfecto de cómo un detalle ambiguo puede convertirse en leyenda: cuando una imagen no se puede interpretar con claridad, es fácil que la imaginación llene los huecos. Nada indica que se trate de un viaje en el tiempo; lo más razonable es pensar que era una espectadora con un audífono. Aun así, el misterio sigue entreteniendo casi un siglo después.
Nota: la imagen de portada es una ilustración creada para este artículo y no corresponde a la grabación original.