Las varices no solo son un problema estético: pueden causar dolor, pesadez, calambres y hasta complicaciones si no se tratan a tiempo. Con el paso de los años, las venas de las piernas se debilitan y la sangre comienza a acumularse, provocando esa sensación de cansancio que tanto afecta la calidad de vida.
La buena noticia es que existen remedios caseros que han pasado de generación en generación y que pueden ayudarte a aliviar los síntomas. Entre ellos, destaca un truco de la abuela: el uso del ajo y los clavos de olor.
Cómo combatir las varices con ajo y clavos de olor
Ingredientes necesarios
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5 dientes de ajo frescos.
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2 cucharadas de clavos de olor.
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1 taza de aceite de oliva o aceite de coco.
Procedimiento paso a paso
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Machacar el ajo: Pela los dientes de ajo y aplástalos hasta formar una pasta.
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Mezclar con los clavos: Añade los clavos de olor a la pasta de ajo.
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Incorporar el aceite: Coloca la mezcla en un frasco de vidrio limpio y cúbrela con la taza de aceite (puede ser de oliva o de coco).
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Dejar reposar: Cierra bien el frasco y deja reposar la preparación en un lugar fresco y oscuro durante al menos 7 días.
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Colar y guardar: Pasado el tiempo, cuela el aceite y guárdalo en un envase hermético.
Modo de uso
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Aplica el aceite sobre las zonas afectadas con un masaje suave y circular, siempre de abajo hacia arriba (desde los tobillos hacia las rodillas).
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Realiza este masaje 2 veces al día, preferiblemente en la mañana y antes de dormir.
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Para potenciar los efectos, cubre la zona con una tela de algodón durante 30 minutos y luego enjuaga con agua tibia.
¿Por qué estos ingredientes son eficaces?
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El ajo: Tiene propiedades antiinflamatorias y vasodilatadoras, que ayudan a mejorar la circulación sanguínea y reducir la hinchazón. Además, fortalece las paredes de las venas y previene la formación de coágulos.
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Los clavos de olor: Son ricos en eugenol, un compuesto con acción analgésica y antiinflamatoria. Ayudan a aliviar el dolor, mejorar la circulación y aportar una sensación de frescor en las piernas cansadas.
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El aceite portador (oliva o coco): Sirve de base nutritiva, hidrata la piel y facilita la absorción de los principios activos del ajo y el clavo.
Consejos adicionales
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Mantén las piernas elevadas durante 15 minutos al final del día para mejorar el retorno venoso.
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Evita estar demasiado tiempo sentado o de pie sin moverte; la movilidad es clave para prevenir que las varices empeoren.
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Haz ejercicio ligero como caminar o andar en bicicleta para estimular la circulación.
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Cuida tu alimentación: incluye alimentos ricos en antioxidantes, vitamina C y fibra.
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Usa medias de compresión si las molestias son constantes o trabajas muchas horas de pie.