Una cucharada por semana: así logras que la begonia florezca sin parar

La begonia es una de las plantas más agradecidas: puede florecer casi todo el año con unos cuidados sencillos. El truco no es magia, sino constancia: una pequeña dosis de nutrientes cada semana y las condiciones adecuadas.

La cucharada semanal

Disuelve una cucharada de fertilizante líquido para plantas con flor (o la dosis que indique la etiqueta) en un litro de agua y riega la planta una vez por semana durante la temporada de crecimiento. Elige uno equilibrado o con algo más de fósforo y potasio. En invierno, reduce la frecuencia a una vez cada dos o tres semanas.

Luz

Necesita mucha luz, pero sin sol fuerte directo, que quema las hojas. Una ventana luminosa con luz filtrada es ideal.

Riego

  • Riega cuando los primeros centímetros de tierra estén secos.
  • Mójala directamente en la tierra; evita mojar hojas y flores para prevenir el oídio y otros hongos.
  • Usa macetas con buen drenaje.

Cuidados que alargan la floración

  • Retira las flores marchitas y las hojas amarillas.
  • Despunta los tallos largos para que la planta se ramifique y produzca más flores.
  • Mantén temperaturas suaves, entre 18 y 24 °C.
  • Evita corrientes de aire frío.

Renovación

Con el tiempo, las begonias se estiran y pierden fuerza. Cada dos o tres años puedes hacer esquejes de tallo, enraizarlos en agua o sustrato ligero y renovar la planta.

Con luz, riego medido y esa cucharada semanal, tu begonia te lo agradecerá con flores durante meses.