Robocalling: qué es, cómo funciona y de qué manera los estafadores lo usan para acceder a tu información

La masificación de los teléfonos móviles trajo consigo una mayor conectividad, pero también abrió nuevas vías para que los ciberdelincuentes desarrollen métodos cada vez más sofisticados de engaño. Una de esas técnicas, que se ha vuelto común en los últimos años, es conocida como robocalling, una práctica que pasa desapercibida para muchos usuarios y que puede ser la antesala de un fraude.

¿Qué es el robocalling?

El término robocalling hace referencia a las llamadas telefónicas automatizadas realizadas mediante un software conocido como marcador automático. Este sistema disca números de manera masiva y, una vez que el destinatario contesta, reproduce un mensaje pregrabado en lugar de conectar con una persona real.

Originalmente, esta tecnología fue diseñada con fines de marketing y comunicación a gran escala. De hecho, todavía hoy existen usos legítimos que dependen de este sistema, entre ellos:

  • Recordatorios de turnos médicos u odontológicos.
  • Avisos y notificaciones de empresas a sus clientes.
  • Campañas informativas de organismos públicos.
  • Alertas de seguridad o emergencias.

Sin embargo, el problema aparece cuando esta misma herramienta es aprovechada por grupos delictivos para identificar líneas activas, recopilar datos y orquestar estafas.

Cómo los estafadores utilizan el robocalling para cometer fraudes

El esquema más extendido es bastante simple en apariencia. El usuario recibe una llamada de un número desconocido, atiende por curiosidad y, al no escuchar respuesta del otro lado, cuelga pensando que se trató de un error o una falla técnica. Lo que ignora es que, en ese breve instante, los delincuentes ya obtuvieron lo que buscaban: la confirmación de que ese número telefónico está activo y pertenece a una persona real.

Una vez verificado, ese contacto suele incorporarse a bases de datos que son comercializadas en mercados clandestinos y entregadas a redes criminales. Con esa información, los estafadores pueden lanzar nuevos intentos de engaño más elaborados, como llamadas en las que se hacen pasar por empleados bancarios, representantes de empresas de telefonía, funcionarios públicos o incluso familiares en supuestas situaciones de emergencia.

El objetivo final es obtener datos sensibles, como credenciales bancarias, números de tarjetas, contraseñas o información de identificación personal, que luego se utilizan para vaciar cuentas, contratar servicios a nombre de la víctima o cometer suplantación de identidad.

El crecimiento del robo de identidad vinculado a llamadas fraudulentas

Las autoridades de varios países de la región han reportado un incremento sostenido en delitos relacionados con la suplantación de identidad. En el caso de México, durante el primer trimestre de 2024 se registró un aumento de aproximadamente 128% en denuncias por robo de identidad en comparación con el mismo período de 2023, según cifras oficiales. Buena parte de estos casos tiene su origen en información obtenida a través de canales digitales y telefónicos.

Cómo protegerse de las llamadas automatizadas y los fraudes telefónicos

Aunque eliminar por completo el robocalling resulta complicado, sí es posible reducir significativamente la exposición a este tipo de prácticas adoptando una serie de medidas preventivas.

Registrarse en listas oficiales de bloqueo

Muchos países cuentan con registros públicos que permiten al usuario inscribir su número para evitar recibir llamadas comerciales no deseadas. En México, por ejemplo, existe el Registro Público para Evitar Publicidad (REPEP), administrado por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

Utilizar aplicaciones de identificación y bloqueo

Existen plataformas como Truecaller, Hiya o Mr. Number que identifican llamadas sospechosas y permiten bloquearlas automáticamente. Estas aplicaciones se nutren de reportes comunitarios y bases de datos actualizadas constantemente.

No atender llamadas de números desconocidos

Si no se reconoce el número entrante, lo más recomendable es dejar que la llamada termine. Si se trata de algo importante, quien llama dejará un mensaje de voz o intentará comunicarse por otro medio.

Nunca compartir información sensible por teléfono

Ninguna entidad bancaria, organismo gubernamental o empresa seria solicita datos confidenciales mediante una llamada no solicitada. Ante cualquier requerimiento de este tipo, lo correcto es cortar y verificar la información comunicándose directamente con la institución por los canales oficiales.

Reportar las llamadas sospechosas

Denunciar este tipo de comunicaciones ante los organismos competentes ayuda a identificar patrones, rastrear a los responsables y proteger a otros usuarios. La colaboración ciudadana es fundamental para combatir estos esquemas.

Activar el modo “No molestar”

La mayoría de los teléfonos inteligentes incluyen una función que silencia automáticamente las llamadas provenientes de contactos no guardados, lo que reduce las interrupciones y la exposición a posibles fraudes.

Considerar el cambio de número como último recurso

Si las llamadas no deseadas se vuelven persistentes y afectan la rutina diaria, cambiar el número telefónico puede ser una alternativa, aunque no garantiza una solución definitiva si no se acompaña de hábitos de protección.

La prevención como mejor herramienta

Frente al avance de las estafas telefónicas, mantenerse informado y desarrollar una actitud cautelosa son las defensas más eficaces. Una llamada de pocos segundos puede parecer inofensiva, pero detrás puede esconderse el primer paso de un fraude mucho más grande. Conocer cómo operan los delincuentes y aplicar medidas básicas de seguridad puede marcar la diferencia entre ser una víctima más o frenar el ataque antes de que ocurra.