¿Por qué las parejas duermen con la televisión encendida a partir de los 50 años?

Si has pasado por la habitación de tus padres, tíos o amigos mayores de 50 años, es muy probable que hayas visto la escena: son las once de la noche y la televisión sigue encendida, con volumen bajo, mientras ambos intentan dormirse. Mucha gente piensa que es simple costumbre o falta de ganas de apagar el aparato. En realidad, detrás de este hábito hay varias razones, y no todas tienen que ver con el entretenimiento.

La razón principal: el sueño cambia con la edad

A partir de los 50 años, el sueño se vuelve más liviano y fragmentado. El cuerpo produce menos melatonina, la hormona que regula el ciclo de sueño y vigilia, y es más frecuente despertarse varias veces durante la noche. La madrugada se vuelve un momento incómodo: el silencio total deja espacio a los pensamientos, y para muchas personas es más fácil relajarse con una voz o un sonido de fondo.

Otras causas frecuentes

  • El sonido de fondo tapa los ruidos: el tráfico, los ladridos, el ronquido de la pareja o un leve zumbido en los oídos se notan menos con un sonido constante.
  • Costumbre y rutina: si durante décadas la televisión fue el último paso del día, el cerebro la asocia con la hora de dormir.
  • Compañía: tras la salida de los hijos del hogar o la jubilación, las noches se sienten más silenciosas y la televisión llena ese vacío.
  • Distraer la mente: programas conocidos o de ritmo tranquilo ayudan a dejar de pensar en preocupaciones.
  • Pérdida auditiva leve: quien oye menos suele subir el volumen, y el otro integrante de la pareja termina adaptándose.

Lo que muchos no saben: puede empeorar el descanso

Aunque ayude a conciliar el sueño, dormir con la televisión encendida suele tener efectos contrarios durante la noche:

  • La luz azul de la pantalla frena la producción de melatonina, aunque la tengas a distancia o con poco brillo.
  • Los cambios de volumen, los anuncios y las escenas intensas pueden provocar microdespertares que ni siquiera se recuerdan por la mañana.
  • El sueño profundo, el más reparador, se vuelve más corto y el cansancio al día siguiente es mayor.
  • Si uno de los dos prefiere el silencio, la diferencia de hábitos puede generar tensión en la pareja.

Alternativas para quienes necesitan sonido

  1. Usa el temporizador de apagado de la televisión (función «sleep») para que se apague sola a los 30 o 45 minutos.
  2. Prueba con un sonido ambiental suave, como lluvia, ventilador o ruido blanco, o con un audiolibro o podcast relajante con temporizador.
  3. Si el problema es la luz, deja solo el audio o cubre la pantalla.
  4. Crea una rutina previa: luz cálida, cena ligera y evitar pantallas al menos 30 minutos antes de acostarte.
  5. Si dormir sin sonido te resulta imposible, prueba con auriculares de baja intensidad pensados para dormir.

Cuándo conviene consultar al médico

Si despertarse varias veces es frecuente, si hay ronquidos fuertes con pausas al respirar, cansancio durante el día o dificultad para conciliar el sueño durante semanas, conviene consultarlo. Detrás pueden estar la apnea del sueño, cambios hormonales u otros problemas tratables.

Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.