Planta silvestre con sabor dulce similar a manzana y miel y cómo cultivarla en casa.

Hace unos años, unos rizomas llegaron a mis manos sin demasiadas explicaciones. Los planté en un rincón olvidado del huerto, sin fertilizantes, sin riego constante, sin cuidados especiales. Pasaron los meses… y cuando volví a verlos, me encontré con plantas imponentes de casi 2 metros de altura.

Al cosecharlas, descubrí raíces grandes, similares al camote. Las probé y fue una sorpresa total: un sabor dulce, jugoso y crujiente, con notas que recuerdan a la manzana, la pera y un toque suave de miel. Así conocí el yacón, una planta increíblemente generosa que pocos cultivan fuera de la región andina.


¿Qué es el yacón y por qué deberías cultivarlo?

El yacón (Smallanthus sonchifolius) es una planta originaria de los Andes, especialmente de Perú y Bolivia, donde se consume desde hace siglos. Pertenece a la familia de las asteráceas, como el girasol y la alcachofa.

Se adapta muy bien a climas templados, con días soleados y noches frescas, y crece sin problemas en altitudes medias.

Lo más interesante es que produce dos tipos de raíces:

  • Raíces de reserva (comestibles): grandes, jugosas y dulces.
  • Rizomas (para reproducción): pequeños, fibrosos y no comestibles.

Es importante no confundirlos, ya que los rizomas tienen mal sabor y textura.


Un sabor único… y beneficios sorprendentes

El yacón es dulce, pero no como el azúcar común. Su sabor es fresco y ligero, ideal para consumir crudo.

Propiedades destacadas:

  • Bajo en calorías: unas 60 calorías por cada 200 g.
  • Rico en fructooligosacáridos (FOS): actúan como prebióticos.
  • Favorece la salud intestinal: alimenta la microbiota beneficiosa.
  • Apto para dietas con control de azúcar: no genera picos de glucosa como el azúcar tradicional.

Esto lo convierte en una excelente alternativa natural para quienes buscan opciones más saludables sin renunciar al sabor dulce.


Cultivo fácil: ideal para principiantes

Si buscas una planta productiva y sin complicaciones, el yacón es una de las mejores opciones.

Cómo plantarlo:

  • Utiliza rizomas (no las raíces comestibles).
  • Planta en primavera, cuando ya no haya riesgo de heladas.
  • Haz un hoyo de unos 20 cm de profundidad.
  • Cubre con tierra y deja crecer.

Recomendaciones de cultivo:

  • Espacio: mínimo 1 metro entre plantas.
  • Riego: moderado (una vez por semana en verano).
  • Suelo: no necesita fertilización excesiva.
  • Plagas: muy resistente, casi no requiere tratamientos.

En comparación con cultivos como la papa, el yacón requiere mucho menos esfuerzo.


Cosecha y almacenamiento

La cosecha se realiza en otoño, cuando la planta comienza a secarse.

Pasos básicos:

  1. Corta los tallos al ras.
  2. Afloja la tierra con cuidado (las raíces son delicadas).
  3. Separa rizomas y raíces comestibles.

Un dato clave:
Deja las raíces reposar 1 o 2 días en un lugar ventilado. Esto mejora su dulzura.

Almacenamiento:

  • No laves todas las raíces si no las consumirás de inmediato.
  • Guárdalas con algo de tierra en un lugar fresco y oscuro.
  • Los rizomas deben conservarse en sustrato húmedo para la siguiente siembra.

Producción sorprendente

Una sola planta puede producir entre 5 y 10 kg de raíces, e incluso más en buenas condiciones.

Además, genera múltiples rizomas, lo que permite multiplicar el cultivo fácilmente cada año.


¿Cómo consumir el yacón?

Formas más recomendadas:

  • Crudo: en bastones, como snack.
  • En ensaladas: combina perfecto con remolacha, nueces y queso.
  • En jugos: mezclado con manzana o zanahoria.
  • Cocido o al horno: aunque pierde parte de sus propiedades prebióticas.

También se puede elaborar un jarabe natural, similar a una miel ligera, aunque requiere más tiempo de preparación.


Precaución importante

Si nunca lo has consumido, comienza con pequeñas cantidades.
Los FOS pueden causar gases o distensión en personas no acostumbradas.


¿Por qué no es más popular?

A pesar de sus ventajas, el yacón sigue siendo poco conocido por varias razones:

  • Falta de difusión fuera de los Andes.
  • Raíces delicadas para transporte comercial.
  • Menor duración en almacenamiento comparado con otros tubérculos.

Sin embargo, para un huerto familiar, estas desventajas prácticamente no existen.


Consejos y recomendaciones

  • Planta varias unidades desde el inicio para aprovechar mejor el espacio.
  • No abuses del fertilizante: demasiado nitrógeno reduce la producción de raíces.
  • Guarda siempre más rizomas de los necesarios para futuras siembras.
  • Si tienes poco espacio, úsalo como planta ornamental productiva.
  • Consúmelo fresco para aprovechar mejor sus beneficios.
  • Comparte rizomas con otros: es una excelente forma de difundir este cultivo.

El yacón es una de esas plantas que sorprenden por todo lo que ofrecen con tan poco esfuerzo. Fácil de cultivar, productiva y con un sabor único, es una opción ideal para quienes quieren aprovechar mejor su huerto y descubrir alimentos diferentes. Si tienes un espacio libre, vale la pena darle una oportunidad.