Pimientos y cebollas en escabeche: ¡dulce, ácido y picante!

Este condimento casero combina sabores dulces, ácidos y picantes en un solo bocado. Es ideal para acompañar carnes, embutidos, ensaladas o simplemente disfrutar con pan y quesos. Lo mejor es que se prepara en pocos minutos y su versatilidad lo convierte en un imprescindible en la cocina de casa.

Ingredientes y preparación paso a paso

  1. En una cacerola a fuego medio, coloca vinagre de sidra de manzana, azúcar, sal, semillas de mostaza y semillas de apio. Remueve hasta que el azúcar se disuelva por completo.

  2. Agrega los pimientos morrones picados, los pimientos picantes y la cebolla morada. Deja hervir suavemente y cocina durante 5 a 7 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las verduras estén ligeramente tiernas pero aún crujientes.

  3. Retira del fuego y deja enfriar unos minutos.

  4. Transfiere la mezcla a un frasco limpio, asegurándote de que el líquido cubra bien las verduras.

  5. Deja que llegue a temperatura ambiente, tapa y refrigera al menos 24 horas para que los sabores se intensifiquen.

Conservación

  • En un frasco hermético en la heladera puede durar hasta 2 semanas.

  • Para un almacenamiento más prolongado, utiliza frascos esterilizados y el método de baño maría.

Ideas para servir

  • Como topping para panchos, hamburguesas o salchichas a la parrilla.

  • En tablas de fiambres o quesos, aportando un contraste de sabor.

  • Mezclado en ensalada de papas o ensalada de repollo para un toque ácido.

  • Acompañando galletas saladas con queso crema o queso maduro.

Variantes

  • Más picante: añadí habaneros o escamas de ají seco.

  • Más dulce: sustituí el azúcar por miel.

  • Más nutritivo: incorporá zanahoria rallada.

Tiempo total: 17 minutos
Rinde: aproximadamente 2 tazas

Consejos y recomendaciones

Usá siempre pimientos frescos y de buena calidad para obtener un sabor intenso y equilibrado. Si querés un toque gourmet, probá diferentes tipos de vinagre, como el de vino blanco o balsámico. Evitá sobrecocer las verduras: el punto ideal es que mantengan su textura crujiente.