Si te gustan los postres caseros con textura delicada y sabor inolvidable, esta torta de capas finas y crocantes te va a encantar. Lleva una masa liviana con menos manteca que otras recetas tradicionales, lo que la vuelve más ligera sin perder ese gusto irresistible. El relleno es una crema suave, brillante y deliciosa, con un toque que recuerda al helado de vainilla.
Ideal para celebraciones, meriendas especiales o simplemente para sorprender a la familia.
Ingredientes para la masa
- 330 g de harina común
- 100 g de manteca fría
- 1 huevo mediano
- 150 g de crema ácida o crema de leche espesa
- 1 pizca de sal
Ingredientes para la crema
- 500 ml de leche entera
- 2 huevos medianos
- 100 a 120 g de azúcar
- 100 g de maicena
- 8 a 10 g de azúcar vainillado o esencia de vainilla
- 150 g de manteca blanda
- 100 a 120 g de leche condensada
Cómo preparar la masa
1. Formar la base
Colocá la harina junto con la manteca fría cortada en cubos. Procesá o mezclá con las manos hasta obtener una textura arenosa, como migas finas.
2. Incorporar líquidos
Hacé un hueco en el centro y agregá el huevo apenas batido, la crema y la sal. Mezclá primero con cuchara y luego uní rápidamente con las manos hasta formar una masa suave.
No la amases demasiado para conservar su textura frágil.
3. Dividir y enfriar
Formá un cilindro y dividilo en 6 partes iguales. Tapá con film y llevá a la heladera por al menos 40 minutos.
Cómo hacer las capas
Tomá una porción de masa y estirala bien fina, de unos 2 a 3 mm. Cortá discos de 22 a 24 cm de diámetro.
Pinchá cada disco con tenedor y horneá en horno precalentado a 220°C durante 7 minutos o hasta dorar levemente.
Repetí el proceso con toda la masa.
Preparación de la crema
1. Base cremosa
Reservá media taza de leche fría y colocá el resto en una olla a calentar.
En un bowl mezclá los huevos con el azúcar. Sumá la maicena y luego la leche fría reservada. Batí hasta eliminar grumos.
2. Cocción
Verté lentamente esta mezcla en la leche caliente, revolviendo constantemente. Cociná a fuego bajo hasta que espese.
Agregá vainilla y mezclá bien.
Pasá la crema a otro recipiente, cubrí con film en contacto y dejá enfriar a temperatura ambiente.
3. Finalizar la crema
Batí la manteca blanda hasta que esté aireada y clara. Incorporá la leche condensada en tandas.
Luego sumá la crema cocida ya fría y batí hasta lograr una textura lisa y sedosa.
Armado de la torta
Untá cada capa con crema y apilalas una sobre otra presionando suavemente.
Cubrí también los laterales y la parte superior. Triturá restos de masa horneada y usalos para decorar toda la superficie.
Dejá reposar unas horas para que las capas absorban parte de la crema y se integren los sabores.
Consejos y recomendaciones
- Preparala de un día para el otro: queda aún más rica.
- Si no conseguís crema ácida, podés mezclar crema de leche con unas gotas de limón.
- Para una versión más intensa, agregá ralladura de limón o naranja a la crema.
- Conservála en heladera bien tapada.
- Cortala con cuchillo filoso para que las capas luzcan perfectas.
Una torta elegante, crocante y cremosa al mismo tiempo. Perfecta para quienes disfrutan los postres caseros con sabor auténtico y textura irresistible.