Pastel de girasol con ricotta y espinaca: la receta de un producto salado fermentado, sabroso y espectacular.

La tarta de girasol con ricotta y espinacas es una preparación salada, esponjosa y muy atractiva a la vista, perfecta como plato único, para un buffet o como aperitivo especial en el centro de la mesa. Su forma imita la de un girasol, lo que la convierte en una opción ideal para sorprender a tus invitados.

La masa se prepara con agua, harina, levadura seca de cerveza, azúcar, aceite de oliva extra virgen y sal. Tras dejarla reposar durante aproximadamente 2 horas, se estira con un rodillo, se rellena con una mezcla de ricotta y espinacas frescas (en crudo) y se moldea formando los pétalos del girasol. En el centro se añade más relleno para completar la parte central de la “flor”.
Finalmente, se hornea unos 30 minutos hasta que esté dorada, y puede servirse tanto tibia como fría.


Ingredientes

Para la masa

  • Harina: 500 g

  • Agua tibia: 220 ml

  • Aceite de oliva extra virgen: 70 ml

  • Azúcar: 60 g

  • Levadura seca de cerveza: 10 g

  • Sal: 1 cucharadita

Para el relleno

  • Ricotta: 400 g

  • Espinacas frescas: 120 g

Para pincelar

  • 1 huevo batido


Preparación paso a paso

1. Activar la levadura
En un bol, coloca el agua tibia, añade el azúcar y la levadura seca de cerveza. Remueve hasta que los ingredientes se disuelvan bien.

2. Formar la masa
Agrega el aceite de oliva, la harina y la sal. Mezcla con las manos hasta integrar y obtener una masa suave y compacta.

3. Reposo
Cubre el bol con un paño limpio y deja reposar la masa durante 2 horas, o hasta que duplique su tamaño.

4. Preparar el relleno
En un bol aparte, mezcla la ricotta con las espinacas frescas cortadas finamente.

5. Estirar la masa
Coloca la masa sobre una superficie enharinada y estírala con un rodillo formando un círculo.

6. Dar forma de girasol
Pasa la masa a una hoja de papel de hornear. Coloca una tapa o molde redondo en el centro como guía y realiza cortes desde el borde hacia el centro sin llegar a tocarlo. Rellena con la mezcla de ricotta y espinacas, cerrando los pétalos y asegurando el relleno.

7. Horneado
Pincela la superficie con huevo batido y hornea a 180 °C durante unos 30 minutos, o hasta que esté dorada.


Consejos y recomendaciones

  • Asegúrate de que el agua esté tibia, no caliente, para no dañar la levadura.

  • Si quieres un sabor más intenso, puedes saltear las espinacas ligeramente antes de mezclarlas con la ricotta.

  • Para darle un toque extra, añade nuez moscada o pimienta al relleno.

  • El uso de papel de hornear facilitará trasladar la tarta a la bandeja y evitará que se pegue.

  • Si no tienes ricotta, puedes sustituirla por queso crema o requesón bien escurrido.

  • Deja enfriar un poco antes de cortarla para que el relleno mantenga su forma.

  • Puedes prepararla con antelación y calentarla ligeramente antes de servir para que conserve su textura esponjosa.