Este pastel salado con relleno de carne y champiñones es una de esas recetas prácticas que resuelven una comida completa sin demasiada complicación. La clave está en su masa líquida, que se prepara en apenas cinco minutos batiendo ingredientes básicos, y que al hornearse envuelve el relleno logrando una textura suave por dentro y ligeramente dorada por fuera. Es una opción excelente para el almuerzo, la cena o incluso para llevar a una reunión familiar.
Ingredientes necesarios
Antes de comenzar, conviene tener todos los ingredientes medidos y listos. Esta receta se divide en dos partes: el relleno y la masa líquida que se vierte sobre él.
Para el relleno
- 500 gramos de carne molida (puede ser de res, cerdo o mezcla)
- 1 cebolla mediana picada finamente
- 250 gramos de champiñones frescos en láminas
- 2 cucharadas de aceite vegetal
- Sal y pimienta negra al gusto
- Hierbas aromáticas al gusto (perejil, eneldo o tomillo)
Para la masa líquida
- 3 huevos
- 250 ml de crema agria o yogur natural espeso
- 150 ml de mayonesa
- 150 gramos de harina de trigo
- 1 cucharadita de polvo para hornear
- Una pizca de sal
Preparación paso a paso
1. Cocinar el relleno
En una sartén amplia, calentá el aceite a fuego medio y agregá la cebolla picada. Cocinala durante unos tres o cuatro minutos, hasta que se vea translúcida y comience a soltar su aroma. Incorporá la carne molida y desarmala con una espátula para que se cocine de manera uniforme. Salpimentá y dejá que se dore por completo, alrededor de siete a diez minutos.
Cuando la carne esté lista, sumá los champiñones en láminas. Estos van a soltar líquido, así que es importante seguir cocinando hasta que ese jugo se evapore casi por completo. De esta forma el relleno no humedecerá la masa del pastel. Ajustá el sabor con sal, pimienta y hierbas, y retirá del fuego. Dejá enfriar unos minutos antes de armar el pastel.
2. Preparar la masa líquida
Mientras el relleno se entibia, encendé el horno a 180 °C para que vaya tomando temperatura. En un bol grande, batí los huevos con una pizca de sal hasta que estén espumosos. Agregá la crema agria y la mayonesa, y mezclá bien con un batidor manual hasta lograr una consistencia homogénea.
Tamizá la harina junto con el polvo para hornear e incorporala poco a poco a la mezcla líquida. Batí con movimientos envolventes hasta que no queden grumos. La masa debe quedar con una consistencia similar a la de una crema espesa, lo suficientemente fluida como para verterse pero con cuerpo para cubrir el relleno.
3. Armar y hornear el pastel
Engrasá un molde redondo o rectangular de aproximadamente 24 centímetros y espolvoreá un poco de harina para evitar que se pegue. Verté la mitad de la masa líquida en el fondo del molde, distribuyéndola de manera pareja. Colocá encima el relleno de carne y champiñones ya frío, extendiéndolo con cuidado para que quede uniforme. Cubrí todo con el resto de la masa, procurando que el relleno quede completamente sumergido.
Llevá el molde al horno precalentado y horneá durante 40 a 45 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y firme al tacto. Para comprobar la cocción, insertá un palillo en la parte central: si sale limpio, el pastel está listo.
Consejos para un mejor resultado
- Enfriar el relleno: si lo colocás caliente sobre la masa, esta podría cocinarse de forma despareja.
- Escurrir bien los champiñones: el exceso de humedad puede hacer que la masa quede cruda en el centro.
- Ajustar la masa: si notás que quedó muy espesa, podés agregar un par de cucharadas de leche; si está demasiado líquida, un poco más de harina.
- Variaciones del relleno: podés reemplazar la carne por pollo desmenuzado, atún o incluso vegetales salteados, adaptando la receta a los gustos de la familia.
- Servir tibio: este pastel gana en sabor cuando se deja reposar unos minutos antes de cortarlo, ya que la masa termina de asentarse.
Ideas para acompañar
Este pastel es una comida bastante completa por sí sola, pero combina muy bien con una ensalada fresca de hojas verdes, tomate y pepino, aliñada con aceite de oliva y limón. También podés servirlo con una salsa de yogur y hierbas, o con crema agria al costado del plato. Para una cena más contundente, acompañalo con papas al horno o vegetales asados.
La ventaja de esta preparación es que se conserva bien en la heladera durante dos o tres días, y se puede recalentar en el horno o en el microondas sin perder textura. Es una receta versátil, económica y perfecta para quienes buscan platos caseros que rindan bien sin pasar horas en la cocina.