Mi vecino me regaló una bolsa de yacón: qué es, cómo se come y qué beneficios tiene

Si tu vecino te regaló una bolsa de raíces marrones, alargadas y algo irregulares, que parecen una mezcla de batata y papa, lo más probable es que sean yacón. Es una raíz originaria de los Andes que se cultiva desde hace siglos en Perú, Bolivia, Ecuador y el noroeste de Argentina, y que hoy se consigue cada vez más en huertas y mercados.

¿Qué es el yacón?

Su nombre científico es Smallanthus sonchifolius y pertenece a la familia de los girasoles. Lo que se come son sus raíces de reserva, que pueden medir entre 10 y 25 centímetros. Por fuera tienen una cáscara marrón fina; por dentro, una pulpa blanca o amarillenta, jugosa y crujiente.

¿A qué sabe?

Tiene un sabor dulce y refrescante, a medio camino entre la pera, la manzana y el melón. Su textura es parecida a la de una pera firme. Aunque es dulce, aporta pocas calorías, porque buena parte de sus carbohidratos no son azúcares comunes sino fructooligosacáridos (FOS), un tipo de fibra que el intestino delgado no digiere.

¿Cómo se come?

  • Crudo: se pela, se corta en rodajas o bastones y se come como fruta. Es la forma más habitual.
  • En ensaladas: aporta dulzor y crocante a ensaladas de hojas, zanahoria o manzana.
  • Jugos y licuados: se licúa con limón o naranja para que no se oscurezca.
  • Cocido o al horno: se hornea o saltea, y el dulzor se concentra.
  • Jarabe de yacón: se obtiene concentrando el jugo; se usa como endulzante, aunque sigue aportando azúcares y conviene usarlo con moderación.

Un truco: si lo dejas al sol unos días antes de comerlo, la raíz se pone aún más dulce, porque parte de los FOS se transforma en azúcares simples.

Beneficios que se le atribuyen

Los fructooligosacáridos funcionan como prebióticos: alimentan a las bacterias beneficiosas del intestino. Por eso se estudia su efecto sobre la digestión y el equilibrio de la flora intestinal. También es rico en agua, aporta potasio y antioxidantes y tiene pocas calorías.

Se han realizado estudios preliminares sobre su posible efecto en los niveles de glucosa, pero los resultados todavía son limitados y no se lo debe considerar un tratamiento.

Precauciones

  • Exceso: comer demasiado de una vez puede causar gases, hinchazón o diarrea, sobre todo si no estás acostumbrado a los prebióticos. Empieza con porciones chicas.
  • Intestino sensible: quienes tienen síndrome de intestino irritable o siguen una dieta baja en FODMAP deberían probarlo con cuidado.
  • Diabetes o medicación: consulta con tu médico antes de incorporarlo de forma habitual o de usar jarabe como sustituto del azúcar.
  • Alergias: al pertenecer a la familia de las asteráceas, puede causar reacciones en personas alérgicas a plantas de esa familia.

Cómo elegirlo y guardarlo

Elige raíces firmes, sin manchas blandas ni moho. Se conservan varios días en un lugar fresco y seco, y más tiempo en el refrigerador una vez peladas, bien tapadas.

Así que, si te regalaron una bolsa, ya sabes qué es: una raíz dulce y crocante que vale la pena probar. Y, si puedes, pregúntale a tu vecino de dónde la sacó: ¡quizá tenga plantas en su huerta!

Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.