La leche frita es uno de esos postres tradicionales que evocan recuerdos de hogar, familia y sobremesas dulces. En esta receta te enseñamos cómo preparar una versión casera, suave por dentro, crujiente por fuera y con ese toque aromático de canela y cítricos que la convierte en una delicia única. Además, te daremos consejos útiles para lograr una textura perfecta y un sabor que sorprenda.
A continuación, podrás visualizar la preparación en el siguiente video del canal de Cocina Para Todos:
Ingredientes
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1 litro de leche
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400 ml de nata para montar
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Cáscara de 1 limón
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Cáscara de 1 naranja
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2 ramas de canela
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180 g de maicena
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150 g de azúcar
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100 g de harina de trigo (para rebozar)
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2 huevos batidos
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Aceite de girasol para freír
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100 g de azúcar adicional
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1 cucharadita de canela molida
Preparación paso a paso
Infusión aromática
Coloca en una olla la leche, la nata, las cáscaras de cítricos y las ramas de canela. Calienta a fuego medio sin hervir durante 20 minutos para que se infusione.
Mezcla base
En otro recipiente, disuelve la maicena en medio litro de leche sin que queden grumos. Pasados los 20 minutos, retira las pieles y la canela de la olla e incorpora el azúcar y la mezcla con maicena. Remueve constantemente con varillas hasta obtener una crema espesa y brillante.
Reposo
Vierte la mezcla en un molde rectangular (25×20 cm) y cúbrela con film en contacto. Deja templar y refrigera por al menos 8 horas.
Corte y fritura
Desmolda, corta en porciones y reboza con harina y huevo batido. Fríe en aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes. Escurre en papel absorbente.
Azúcar y canela
Rebózalas en la mezcla de azúcar y canela mientras están calientes para un acabado perfecto.
Consejos y recomendaciones
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Evita hervir la leche: solo debe infusionarse a fuego bajo para no perder su suavidad.
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Textura sin grumos: es fundamental remover constantemente mientras espesa para evitar que se formen grumos.
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Tiempo de reposo: cuanto más tiempo pase en el refrigerador, más firme será la masa para cortar y freír.
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Freír al momento: pasa las porciones por huevo justo antes de freírlas para que no se humedezcan.
Conclusión
La leche frita es mucho más que un postre: es tradición, sabor y textura en una sola receta. Con ingredientes simples y un poco de paciencia, puedes preparar un dulce casero que sorprenda a todos. Ideal para celebraciones, tardes especiales o simplemente para darte un gusto, esta receta demuestra que lo clásico nunca pasa de moda. Anímate a probarla y disfruta de su cremosidad interior y su irresistible capa crujiente. Una vez que la hagas, se convertirá en una de tus recetas favoritas.