¡Esta receta de galletas tiene más de 80 años, así que la horneó mi abuela!

Las recetas de antaño guardan la esencia de la tradición familiar. Estas galletas, con más de 80 años de historia, son un ejemplo perfecto de cómo lo simple puede convertirse en algo delicioso y especial. Mi abuela las preparaba en cada reunión, y hoy quiero compartirte el paso a paso para que también las disfrutes en tu hogar.

Ingredientes

  • 120 g de crema agria o yogur espeso

  • 1 clara de huevo

  • 80 g de azúcar

  • 10 g de azúcar de vainilla

  • 1/3 de cucharadita de sal

  • 60 g de aceite vegetal

  • 300 g de harina de trigo (+/- 20 g según sea necesario)

  • 1 cucharadita de polvo de hornear

  • 1 yema de huevo + 1 cucharada de leche (para pincelar)

  • Un poco de azúcar (para espolvorear)

Preparación paso a paso

  1. En un bol, mezcla la crema agria (o yogur), la clara de huevo, el azúcar, el azúcar de vainilla y la sal. Remueve hasta integrar.

  2. Añade el aceite vegetal y sigue mezclando.

  3. Incorpora la harina previamente tamizada junto con el polvo de hornear. Mezcla hasta obtener una masa suave.

  4. Deja reposar la masa durante 15 minutos para que se relaje y tome consistencia.

  5. Estira la masa sobre una superficie enharinada y corta las galletas con moldes o un vaso.

  6. Coloca las piezas en una bandeja de horno con papel manteca.

  7. Pincela cada galleta con la mezcla de yema y leche, y espolvorea un poco de azúcar por encima.

  8. Hornea en horno precalentado a 180 °C (356 °F) durante 15 a 18 minutos, o hasta que estén doradas.

Consejos y recomendaciones

  • Si prefieres un sabor más intenso, puedes añadir ralladura de limón o naranja a la masa.

  • Para un toque más crujiente, sustituye parte del azúcar por azúcar moreno.

  • Si deseas una versión más ligera, utiliza yogur natural sin azúcar y ajusta la cantidad de dulce a tu gusto.

  • Estas galletas se conservan muy bien en un frasco hermético durante varios días.

Esta receta, transmitida de generación en generación, demuestra que la sencillez y los ingredientes básicos pueden dar como resultado unas galletas irresistibles, ideales para acompañar un café o compartir en familia.