Escarabajo sanjuanero (Melolontha melolontha): cómo identificarlo y qué hacer si aparece en casa

Durante las noches templadas de finales de primavera, no es raro escuchar un golpe seco contra una lámpara o ventana y descubrir, al asomarse, a un escarabajo grande, marrón rojizo y de aspecto robusto, aferrado a alguna superficie como si hubiera llegado para quedarse. Ese visitante inesperado suele ser el llamado escarabajo sanjuanero o abejorro de mayo, conocido científicamente como Melolontha melolontha.

Aunque su apariencia puede resultar intimidante, se trata de un insecto inofensivo para las personas. Sin embargo, su tamaño, su vuelo torpe y su costumbre de sentirse atraído por las luces lo convierten en uno de los huéspedes nocturnos más llamativos de la temporada.

¿Qué es exactamente el escarabajo sanjuanero?

El Melolontha melolontha es un coleóptero perteneciente a la familia Scarabaeidae, la misma que agrupa a los conocidos escarabajos peloteros. Es originario de Europa, donde aparece principalmente entre los meses de mayo y junio, de ahí su nombre popular de «abejorro de mayo». En algunas regiones de habla hispana también se lo conoce como escarabajo sanjuanero, por coincidir su aparición con las fiestas de San Juan.

Su cuerpo mide entre 2 y 3 centímetros de longitud, presenta un color marrón rojizo brillante en los élitros (las alas endurecidas) y un tórax oscuro y peludo. Una de sus características más curiosas son las antenas en forma de abanico de los machos, que se despliegan como pequeños peines. Estas antenas no son meramente decorativas: les permiten detectar las feromonas de las hembras desde distancias considerables.

Cómo identificarlo: señales claras

Si te encontrás con un insecto que parece un escarabajo y aparece a finales de primavera, es muy probable que se trate de un Melolontha. Estas son las características principales que ayudan a reconocerlo:

  • Tamaño considerable: entre 20 y 30 milímetros, lo que lo hace fácilmente visible.
  • Color marrón rojizo brillante en las alas duras, con la cabeza y el tórax más oscuros.
  • Antenas en forma de abanico, especialmente desarrolladas en los machos.
  • Vuelo ruidoso y torpe, con choques frecuentes contra paredes, ventanas y lámparas.
  • Patas robustas con pequeños ganchos que le permiten aferrarse con fuerza a las superficies.
  • Aparición nocturna, atraído por las fuentes de luz artificial.

Por qué entra a las casas

El sanjuanero es un insecto fuertemente atraído por la luz. Durante la noche, las lámparas exteriores, las ventanas iluminadas e incluso las pantallas de los celulares pueden actuar como un imán. Su vuelo, descrito por muchos como caótico, los lleva a chocar con superficies de forma repetida, ya que no son grandes voladores: se desplazan con energía pero poca precisión.

Por otro lado, los adultos suelen alimentarse de hojas de árboles como robles, hayas y otros frondosos, por lo que es común encontrarlos cerca de zonas arboladas o jardines con vegetación abundante.

¿Es peligroso? ¿Pica o muerde?

Una de las dudas más frecuentes cuando aparece este insecto en casa es si representa algún riesgo. La respuesta es tranquilizadora: el escarabajo sanjuanero no pica, no muerde y no transmite enfermedades a los humanos. Tampoco es venenoso. A lo sumo, puede aferrarse a la piel o la ropa con sus patas ganchudas, lo que puede causar una sensación incómoda pero nunca daño real.

Donde sí puede generar problemas es en la agricultura y la jardinería. Sus larvas, llamadas gusanos blancos, viven bajo tierra durante tres o cuatro años y se alimentan de las raíces de pastos, cereales y árboles jóvenes, pudiendo causar daños importantes en cultivos y céspedes.

Qué hacer si te encontrás uno en casa

Si el insecto entró por una ventana o se posó en una pared, no hay motivos para alarmarse ni para eliminarlo. Lo más recomendable es ayudarlo a salir al exterior con cuidado. Estos son algunos pasos sencillos:

  • Apagá las luces interiores y abrí una ventana o puerta hacia el exterior. En muchos casos, el insecto volará por su cuenta hacia la oscuridad.
  • Usá un vaso y un cartón: colocá el vaso sobre el escarabajo, deslizá un trozo de cartón debajo y trasladalo hacia afuera.
  • Evitá aplastarlo: además de ser innecesario, este insecto cumple un papel en el ecosistema y sirve de alimento para aves, murciélagos y otros animales.
  • Revisá mosquiteros y rendijas si la situación se repite, ya que en temporada alta varios ejemplares pueden intentar entrar atraídos por las luces.

Cómo prevenir su entrada

Si vivís cerca de zonas arboladas y notás que estos escarabajos aparecen con frecuencia durante mayo y junio, podés tomar algunas medidas para reducir las visitas:

  • Instalá mosquiteros en ventanas y puertas.
  • Usá bombillas de luz cálida o amarilla en exteriores, menos atractivas para los insectos que las luces blancas o ultravioleta.
  • Mantené las luces exteriores apagadas cuando no sean necesarias.
  • Cerrá las cortinas al anochecer para que la luz interior no se vea desde afuera.

Un visitante temporal

La buena noticia es que la aparición del escarabajo sanjuanero es estacional y breve. Los adultos viven apenas unas semanas, lo suficiente para reproducirse antes de morir. Pasada la primavera tardía, sus visitas nocturnas desaparecen hasta el año siguiente. Así que, si te encontrás con uno de estos voluminosos huéspedes alados, recordá que se trata de un insecto inofensivo, parte natural del ciclo de la primavera, que merece ser tratado con respeto y devuelto al exterior en lugar de ser temido.