Encontré esto en una casa antigua: qué son las pesas de contrapeso de ventana y por qué las guardaban

Si abriste una casa antigua y encontraste decenas de cilindros pesados de hierro o plomo, oscuros, con un agujero o una argolla en la parte superior, lo más probable es que sean pesas de contrapeso de ventana. No son munición ni piezas de maquinaria: son un invento ingenioso que mantenía abiertas las ventanas de guillotina de las casas de hace más de un siglo.

¿Qué son?

Son cilindros macizos de hierro fundido o, a veces, de plomo, con un orificio o una argolla para sujetar una cuerda o una cadena fina. Los hay de distintos tamaños y pesos, desde unos cientos de gramos hasta varios kilos.

¿Cómo funcionaban?

En las ventanas de guillotina, la hoja de vidrio se desliza hacia arriba y hacia abajo. Como es pesada, sin ayuda sería difícil de levantar y no se quedaría quieta.

La solución estaba dentro del marco de la ventana:

  • A cada lado de la hoja había un hueco vertical en la pared.
  • Dentro de ese hueco colgaba una pesa, atada a la hoja con una cuerda o cadena que pasaba por una polea.
  • El peso de la pesa equilibraba el de la hoja, de modo que la ventana se movía con suavidad y se quedaba en cualquier posición.

¿Por qué hay tantas guardadas?

Cuando las ventanas viejas se reemplazan por modelos modernos, como los de aluminio o PVC, las pesas dejan de ser necesarias. Muchas se retiraban y se guardaban «por si acaso» en el desván, el sótano o el garaje, porque el hierro y el plomo son materiales valiosos y reutilizables. Por eso es común encontrar decenas juntas en casas antiguas, sobre todo si se renovó más de una ventana.

¿Qué se puede hacer con ellas?

  • Reutilizarlas: sirven como pesas para cortinas, topes de puerta, lastre para redes o toldos, o contrapeso de portones.
  • Decoración: algunas personas las usan en jardines, macetas o decoración rústica.
  • Venderlas como material: el hierro y el plomo se pueden vender como chatarra o a coleccionistas de materiales de demolición.
  • Restaurar ventanas: si tienes ventanas antiguas que aún funcionan, las pesas pueden volver a su lugar original.

Precauciones

Algunas pesas, sobre todo las más antiguas, pueden ser de plomo. Es un metal tóxico si se ingiere o se inhala su polvo. Manipúlalas con guantes, evita lijarlas o pulirlas sin protección y lávate bien las manos después de tocarlas. Mantenlas lejos de niños y mascotas. Si piensas deshacerte de grandes cantidades, hazlo en un centro de reciclaje de metales.

Un pequeño tesoro de ingeniería

Aunque hoy parezcan simples cilindros oxidados, estas pesas representaron una solución práctica y duradera durante más de un siglo. Si encontraste un montón en una casa antigua, ahora sabes que tenías en las manos parte de la historia de la arquitectura doméstica. ¿Has visto alguna vez una ventana de guillotina funcionando?