Empanadas de pollo caseras con masa casera: receta paso a paso para toda la familia

Las empanadas de pollo caseras son una de esas preparaciones que nunca pasan de moda. Con ingredientes simples y una masa hecha en casa, es posible obtener un resultado superior al de cualquier versión industrial: bocados suaves, dorados y rellenos de un guiso jugoso que conquista a chicos y grandes. Lo mejor es que con tan solo 1 kilo de harina se pueden preparar decenas de unidades, ideales para una merienda, un almuerzo familiar o una reunión con amigos.

En esta receta te mostramos paso a paso cómo elaborar la masa desde cero y cómo preparar un relleno de pollo lleno de sabor. Es una preparación tradicional, económica y muy rendidora, perfecta para quienes disfrutan de la cocina casera.

Ingredientes para la masa casera

La masa es el corazón de una buena empanada. Esta versión es suave, manejable y se dora maravillosamente en el horno o en la sartén. Para preparar una masa con 1 kilo de harina, necesitarás:

  • 1 kilo de harina de trigo todo uso
  • 200 gramos de manteca, mantequilla o margarina derretida
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de azúcar (opcional, ayuda al dorado)
  • Agua tibia, cantidad necesaria (aproximadamente 400 ml)
  • 1 huevo (opcional, aporta suavidad)

Ingredientes para el relleno de pollo

El relleno es la otra clave del éxito. Debe ser sabroso, jugoso pero no líquido, para que no humedezca la masa al cocinarse.

  • 500 gramos de pechuga o muslo de pollo
  • 2 cebollas medianas picadas finamente
  • 1 morrón o pimiento rojo picado
  • 2 dientes de ajo picados
  • 2 huevos duros picados
  • Aceite o manteca para rehogar
  • Sal, pimienta, comino, pimentón dulce y ají molido al gusto
  • Cebollín o perejil fresco picado

Preparación paso a paso

1. Preparar la masa

En un bol amplio, colocá la harina formando una corona. En el centro agregá la sal, el azúcar, la materia grasa derretida (tibia, no caliente) y el huevo. Comenzá a integrar los ingredientes con las manos mientras añadís el agua tibia de a poco, hasta obtener una masa firme pero suave.

Amasá durante unos 8 a 10 minutos sobre una superficie enharinada, hasta lograr una textura lisa y elástica. Cubrí la masa con un repasador limpio y dejala reposar al menos 30 minutos. Este descanso es fundamental para que se relaje el gluten y luego sea fácil estirarla.

2. Cocinar el pollo

Mientras la masa descansa, herví el pollo en agua con sal hasta que esté completamente cocido (unos 20 minutos). Retiralo, dejalo entibiar y desmenuzalo con las manos o con dos tenedores. Reservá un poco del caldo de cocción.

3. Preparar el relleno

En una sartén grande, calentá el aceite y rehogá la cebolla junto con el morrón y el ajo. Cociná a fuego medio hasta que estén tiernos y traslúcidos. Sumá el pollo desmenuzado y condimentá con sal, pimienta, comino, pimentón y ají molido al gusto.

Agregá un par de cucharadas del caldo reservado para que el relleno quede jugoso. Mezclá bien y cociná unos minutos más. Retirá del fuego y dejá enfriar completamente. Cuando esté frío, incorporá los huevos duros picados y el cebollín o perejil fresco.

4. Armar las empanadas

Estirá la masa con un palo de amasar hasta dejarla de unos 2 a 3 milímetros de espesor. Cortá discos del tamaño deseado (entre 10 y 12 cm de diámetro es lo habitual) con un cortante o con la boca de un bol.

Colocá una cucharada generosa de relleno en el centro de cada disco. Humedecé los bordes con agua, cerrá la empanada doblando la masa por la mitad y presioná bien. Para el repulgue clásico, andá doblando pequeños pliegues de masa sobre el borde, uno sobre otro.

5. Cocción

Podés cocinarlas de dos maneras:

  • Al horno: Pincelá las empanadas con huevo batido y cocinalas en horno precalentado a 200 °C durante 15 a 20 minutos, o hasta que estén bien doradas.
  • Fritas: Calentá abundante aceite en una sartén honda y freí las empanadas en tandas, dándolas vuelta para que se doren parejas. Escurrilas sobre papel absorbente.

Consejos para un mejor resultado

  • El relleno siempre debe estar frío antes de armar las empanadas, así se evita que la masa se humedezca o se rompa.
  • Si querés una masa más hojaldrada, podés reemplazar parte de la materia grasa por grasa vacuna o usar manteca bien fría en lugar de derretida.
  • Las empanadas crudas se pueden congelar perfectamente. Colocalas en una bandeja separadas entre sí, congelalas y luego guardalas en bolsas. Se cocinan directamente sin descongelar.
  • Probá agregar aceitunas verdes picadas o pasas de uva al relleno para darle un toque tradicional.

Una receta rendidora y económica

Hacer empanadas en casa permite controlar la calidad de los ingredientes, ajustar los sabores al gusto familiar y, sobre todo, ahorrar dinero. Con un kilo de harina se obtienen alrededor de 40 a 50 empanadas medianas, suficientes para alimentar a una familia numerosa o para tener reserva en el freezer.

Esta receta tradicional de empanadas de pollo con masa casera es una de esas preparaciones que vale la pena dominar. Una vez que la pruebes, difícilmente vuelvas a comprar las industriales. ¡Animate a prepararlas y disfrutá del placer de cocinar en casa!