Cientos de mariquitas asiáticas en el techo del baño: por qué se juntan en un rincón y qué hacer

Entras al baño y, en la esquina del techo, junto a la cortina, hay una masa de puntos naranjas que se mueve. Al acercarte, ves que son cientos de pequeños insectos amontonados. No es una plaga de cucarachas ni de termitas: lo más probable es que sean mariquitas asiáticas (Harmonia axyridis) buscando un lugar donde pasar el invierno.

Por qué se juntan por cientos

La mariquita asiática es originaria de Asia y se introdujo en muchos países para controlar pulgones en los cultivos. Cuando llega el frío, estos insectos dejan de alimentarse y buscan refugios secos y protegidos donde hibernar. Los edificios son ideales: grietas en las paredes, marcos de ventanas, desvanes… y baños con ventilación.

Lo curioso es que no llegan por casualidad. Las mariquitas liberan feromonas de agregación, señales químicas que atraen a otras de su especie hacia el mismo lugar. Por eso, cuando una encuentra un buen rincón, decenas o cientos la siguen. Prefieren superficies de colores claros y zonas que reciben el calor del sol durante el día.

Cómo distinguirla de la mariquita común

  • Es algo más grande que la mariquita nativa (entre 5 y 8 mm).
  • Su color varía del amarillo anaranjado al rojo, y puede tener muchos puntos negros, pocos o ninguno.
  • Detrás de la cabeza tiene una marca blanca en forma de “M” o de “W” sobre un fondo negro. Es el rasgo más fiable para identificarla.

¿Son peligrosas?

No transmiten enfermedades ni dañan la casa, pero conviene tener cuidado:

  • Pueden morder de forma leve, sin consecuencias.
  • Al sentirse amenazadas o aplastadas, liberan un líquido amarillento de olor fuerte que puede manchar cortinas y paredes.
  • En algunas personas pueden provocar alergia o irritación en los ojos y la nariz.

Qué hacer para sacarlas

  • No las aplastes: el olor y las manchas son peores que las mariquitas.
  • Usa una aspiradora con una media de nailon sujeta dentro del tubo, o un recipiente, y libéralas lejos de casa.
  • Evita los insecticidas en espacios cerrados: los insectos muertos pueden atraer a otras plagas pequeñas.
  • Sella las grietas alrededor de ventanas, ductos y ventiladores del baño, y revisa que los mosquiteros estén en buen estado.
  • Mantén cerradas las ventanas altas durante los días soleados de otoño.

Una última curiosidad

Aunque resulten molestas dentro de la casa, siguen siendo grandes aliadas del jardín, porque se comen miles de pulgones. Si las encuentras, lo mejor es llevarlas con cuidado al exterior. Con el calor de la primavera, volverán a salir por sí solas.