7 frutales que conviene abonar en noviembre para una mejor cosecha el próximo verano

Noviembre es un mes clave para los frutales, pero lo que significa depende del hemisferio. En el hemisferio sur, noviembre es primavera: los árboles están en pleno crecimiento, floreciendo o cuajando fruto, y necesitan nutrientes. En el hemisferio norte es otoño y los árboles se preparan para el reposo, por lo que conviene adaptar estos consejos (por ejemplo, usar abonos orgánicos de liberación lenta en lugar de nitrógeno rápido).

Un abonado bien hecho mejora el crecimiento, el tamaño y la calidad de la fruta. Eso sí: no existe una cifra mágica. Que la cosecha se «triplique» depende también del riego, la poda, la luz, el clima y la sanidad del árbol. Lo que sí puedes hacer es darle las mejores condiciones.

Principios básicos antes de abonar

  • El nitrógeno es el nutriente que más necesitan los frutales y suele aportarse cada año, sobre todo en suelos pobres en materia orgánica.
  • En primavera conviene aplicarlo cuando ya pasó el riesgo de heladas fuertes.
  • Aplica el abono bajo la proyección de la copa, no pegado al tronco, y riega después.
  • El exceso de nitrógeno da muchas hojas, brotes débiles y menos fruta. Más no es mejor.
  • Una capa de compost maduro de unos pocos centímetros es una opción segura para huertas familiares.

1. Duraznero (y nectarín)

Es uno de los frutales más exigentes, porque renueva mucha madera cada año. Responde muy bien al abonado de primavera, con nitrógeno y compost.

2. Ciruelo

Extrae bastante nitrógeno con la cosecha. Un abonado moderado en brotación y otro tras el cuaje ayudan al tamaño de la fruta. Riega siempre después de aplicar.

3. Manzano

Se beneficia de una aplicación de primavera, y los productores suelen reforzar con otra a fines del verano para reponer reservas. En huertas pequeñas, compost y un abono equilibrado suelen alcanzar.

4. Peral

Parecido al manzano: es vigoroso, así que cuida de no pasarte con el nitrógeno. Un aporte moderado en primavera y compost alrededor del árbol son suficientes en la mayoría de los patios.

5. Cítricos (naranjo, limonero, mandarino)

Necesitan nutrientes varias veces al año. Primavera es una buena época, porque coincide con la floración y el crecimiento de brotes nuevos. Si las hojas amarillean entre las nervaduras, puede faltar hierro o zinc: conviene consultar con un vivero.

6. Cerezo

En muchas zonas del hemisferio sur, noviembre coincide con la cosecha. El abonado suele hacerse después de cosechar, para que el árbol recupere fuerzas y forme las yemas del año siguiente.

7. Higuera

Es poco exigente. Basta con compost y riego regular. Si la abonas con mucho nitrógeno, tendrás hojas abundantes pero menos higos.

Cómo abonar paso a paso

  1. Limpia de malezas el círculo bajo la copa.
  2. Esparce el compost o abono de manera pareja, lejos del tronco.
  3. Mézclalo suavemente con la capa superficial de tierra.
  4. Riega abundantemente para que los nutrientes lleguen a las raíces.
  5. Cubre con paja o mulch para conservar la humedad.

Ante la duda sobre dosis exactas, consulta en un vivero o con un técnico agrícola de tu zona, ya que dependen del suelo, la edad del árbol y el clima.