Entrar a una habitación y olvidar qué ibas a buscar es más común de lo que parece. La explicación suele estar en la atención, el cambio de contexto y las interrupciones.
Entrar a una habitación y olvidar qué ibas a buscar es más común de lo que parece. La explicación suele estar en la atención, el cambio de contexto y las interrupciones.