“Si logras entrar en ese vestido, me casaré contigo”, se burló. Meses después, cuando la vio de nuevo, no pudo creer lo que tenía frente a sus ojos.

“Si logras entrar en ese vestido, me casaré contigo”, se burló. Meses después, cuando la vio de nuevo, no pudo creer lo que tenía frente a sus ojos.

Las magníficas lámparas del Gran Hotel Imperial iluminaban la fiesta más esperada del año. Hombres con trajes de gala y mujeres con vestidos resplandecientes llenaban el salón. Entre ellos, invisible para la mayoría, estaba Lucía Herrera, la conserje encargada de…