¡Pon sal en la hornilla de tu estufa y observa lo que pasa!

Con el paso del tiempo, las hornallas de la cocina acumulan grasa y suciedad que se adhiere con fuerza, afectando no solo su aspecto, sino también su funcionamiento. Esto puede provocar que la llama se vuelva amarillenta o débil, y que incluso el consumo de gas aumente más de lo necesario. Afortunadamente, existe un truco casero muy eficaz que permite devolverles su aspecto original y mejorar el rendimiento de la cocina.

Cómo preparar la mezcla limpiadora

Ingredientes necesarios

  • 200 ml de agua (aprox. 7 oz)

  • 3 cucharadas de sal

  • 1 cucharada de bicarbonato de sodio

  • 3 cucharadas de vinagre blanco (o de alcohol)

  • 3 cucharadas de detergente líquido para platos

Paso a paso

  1. Hervir el agua con sal: En una olla pequeña pon el agua a hervir y añade las 3 cucharadas de sal. Mezcla bien hasta que se disuelva.

  2. Preparar la base: En un recipiente aparte coloca el bicarbonato de sodio. Agrega el vinagre y observa la reacción efervescente. Mezcla suavemente.

  3. Añadir detergente: Incorpora el detergente líquido en la misma cantidad que el vinagre y vuelve a mezclar.

  4. Unir las preparaciones: Vierte poco a poco el agua con sal hervida dentro de la mezcla de bicarbonato, vinagre y detergente. Remueve bien hasta que la espuma baje un poco.

Cómo usar la mezcla en las hornallas

  1. Retira los quemadores de la cocina y colócalos dentro del recipiente con la mezcla.

  2. Déjalos reposar unos minutos para que la solución actúe sobre la grasa incrustada.

  3. Pasado el tiempo, frota con una esponja para retirar los restos de grasa. Verás que se desprenden fácilmente.

  4. Finalmente, seca los quemadores con un paño limpio.

El resultado es sorprendente: hornallas limpias, brillantes y con el aspecto de recién compradas.

Consejos y recomendaciones

  • Realiza esta limpieza al menos una vez al mes para mantener las hornallas libres de grasa.

  • Evita usar fibras metálicas que rayen la superficie, ya que pueden dañar el metal.

  • Si la grasa está muy incrustada, prolonga el tiempo de remojo antes de frotar.

  • Este truco también se puede aplicar a otras piezas pequeñas de la cocina que acumulen residuos de grasa.

  • Siempre asegúrate de que las hornallas estén completamente secas antes de volver a usarlas para evitar daños en el gas.

Para una mayor comprensión de este contenido te invitamos a ver el siguiente video del canal de ProTips Hub: