Calabacines, tomates y huevos. Cómo preparar una cena de verano perfectamente deliciosa.

La pizza con calabacines, tomates y queso es un plato ligero, fresco y muy sabroso que combina a la perfección vegetales jugosos, queso fundido y una base suave. Es ideal en verano, cuando los calabacines y tomates están en su mejor punto de frescura, aportando un sabor intenso sin resultar pesada.

Al cocinarse, los calabacines se vuelven tiernos y ligeramente dulces, los tomates aportan acidez y jugosidad, mientras que el queso derretido une todos los ingredientes en una combinación equilibrada y deliciosa.

Este plato es perfecto tanto para el almuerzo como para la cena, especialmente en los días cálidos, ya que resulta nutritivo, fresco y reconfortante.


Ingredientes

  • 2 calabacines

  • 2 champiñones

  • 4 huevos

  • 2 cucharadas de leche

  • 1 cucharada de harina

  • 30 g de eneldo fresco

  • 1 tomate

  • 1 pimiento rojo

  • 50 g de queso Cheddar

  • Aceitunas negras al gusto

  • 1 manojo de perejil

  • ⅓ cucharadita de sal


Preparación paso a paso

  1. Preparar los calabacines
    Córtalos en rodajas de 1 cm de grosor. Fríelos en una sartén con un poco de aceite hasta que se doren por ambos lados.

  2. Preparar la mezcla
    En un bol, bate los huevos con la leche, la harina y la sal. Pica finamente el tomate y el eneldo, añádelos a la mezcla y remueve bien.

  3. Armar la base de la pizza
    Vierte la mezcla de huevo sobre los calabacines dorados en la sartén.

  4. Añadir vegetales y queso
    Corta el pimiento rojo en tiras, las aceitunas en rodajas y ralla el queso. Coloca todo sobre la superficie de la pizza.

  5. Cocinar hasta que funda el queso
    Tapa la sartén y cocina hasta que el queso se derrita por completo.

  6. Finalizar con frescura
    Pica el perejil y espárcelo sobre la pizza antes de servir.


Consejos y recomendaciones

  • Puedes variar el queso: prueba con mozzarella o gouda si prefieres un sabor más suave.

  • Para una versión más ligera, reduce la cantidad de aceite en la fritura de los calabacines.

  • Si quieres darle un toque más crujiente, puedes terminar la pizza unos minutos al horno en lugar de taparla en la sartén.

  • Acompaña esta receta con una ensalada fresca para una cena completa y equilibrada.

Esta pizza de calabacín, tomate y queso es una alternativa fresca, nutritiva y sencilla que transforma ingredientes básicos en un plato delicioso y veraniego. Ideal para compartir en familia sin complicaciones.