Si sos amante de las galletas caseras con chips de chocolate, esta receta te va a encantar. Es sencilla, rápida y te garantiza un resultado espectacular: galletas crocantes por fuera y suaves por dentro, con el sabor justo de la mantequilla y el dulzor perfecto de los dos tipos de azúcar.
Con ingredientes fáciles de conseguir y sin complicaciones, vas a poder prepararlas en casa y disfrutar de un clásico que nunca falla.
Además, te compartimos algunos consejos para que queden perfectas desde la primera vez. A continuación, se describe la receta:
Ingredientes
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115 g de mantequilla (Manteca)
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75 g de azúcar blanco
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100 g de azúcar moreno
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1 huevo
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1 cucharadita de azúcar vainillado o esencia de vainilla
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225 g de harina de trigo
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1 cucharada de maicena
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1 cucharadita de levadura química (polvo para hornear)
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¼ cdta de sal fina
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150 g de chips de chocolate
Preparación paso a paso
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Mezclar azúcares y mantequilla
En un bowl amplio, bate la mantequilla (a temperatura ambiente) con el azúcar blanco, azúcar moreno y la vainilla hasta obtener una crema ligera y homogénea. -
Incorporar el huevo
Añade el huevo y sigue batiendo hasta que se integre completamente. -
Añadir ingredientes secos
Tamiza la harina con la maicena, la levadura y la sal. Incorpóralos poco a poco a la mezcla anterior, revolviendo con espátula hasta que no queden restos visibles de harina. -
Agregar chips de chocolate
Agrega los chips y mezcla suavemente para distribuirlos de manera uniforme. -
Formar y refrigerar la masa (recomendado)
Forma bolitas de masa del tamaño deseado (aprox. una cucharada colmada) y colócalas sobre una bandeja con papel vegetal. Refrigera entre 30 minutos y 2 horas; esto mejora la textura final y evita que se expandan en exceso durante el horneado. -
Hornear
Precalienta el horno a 170 °C (sin ventilador) o 175 °C (con ventilador). Hornea durante 10–12 min hasta que los bordes estén ligeramente dorados y el centro todavía se vea algo tierno. -
Enfriar
Deja reposar las galletas sobre la bandeja 2–3 min antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen completamente.
Consejos adicionales para perfeccionar tus galletas:
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Reposo prolongado para más sabor
Si puedes, refrigera la masa entre 4 y 24 horas; el reposo prolongado potencia el sabor gracias a la maduración de la masa -
Textura ideal: crujiente por fuera y blanda por dentro
Hornea sin ventilador y asegúrate de que el borde se dore mientras el centro aún esté blando. Al enfriarse, las galletas terminan de consolidarse -
Para galletas más grandes y densas
Da forma de bola más alta que ancha antes del horneado. Así mantendrán cierta altura y esponjosidad -
Temperatura del horno adecuada
Comienza con 160–165 °C. Si no se expanden bien, sube hasta 170 °C. Introducir la masa al horno ya caliente es clave -
¿Horno con ventilador?
Evita que se hinchen demasiado: hornea sin ventilador o, si se hinchan, retira la bandeja al centro del horneado para que se bajen de volumen, y regresa después para que se terminen de dorar -
Almacenamiento correcto
Guárdalas en recipiente hermético a temperatura ambiente hasta 4 días. También puedes conservar la masa o las galletas horneadas en el congelador hasta 1 mes