¿Te molesta cuando la puerta se golpea con fuerza contra la pared o el zócalo? Este invento casero es la solución ideal. Simple, económico y hecho con materiales reciclados, este tope con resorte actúa como un amortiguador efectivo para proteger tanto tus paredes como la puerta.
¡Y lo mejor: lo podés hacer en minutos!
También, podrás visualizar el procedimiento en el siguiente vídeo del canal de Tips 365:
Materiales necesarios
-
2 tapas de gaseosa (plásticas y resistentes)
-
1 resorte (ideal si proviene de un bolígrafo viejo o algún juguete)
-
1 pistola de silicona caliente
-
1 cutter o cuchilla afilada
-
1 botella plástica de gaseosa (preferentemente de 1,5 o 2 litros)
-
1 pinza o alicate
-
Un trozo de cable grueso o semirrígido (puede ser de electricidad o alambre recubierto)
-
Opcional: tornillos o cinta doble faz para fijar al zócalo
Cómo se hace paso a paso
1. Preparar las tapas
Perfora el centro de ambas tapas con el cutter o una aguja caliente. El agujero debe permitir el paso justo del cable o del alambre.
2. Insertar el resorte
Pasó el cable a través del resorte, dejando una parte del cable afuera (que será el «pistón»). El resorte debe quedar firme y centrado.
3. Montaje interno
Pega con silicona una de las tapas al extremo del resorte. Luego, encerra el conjunto colocando la segunda tapa del otro lado y sellando con más silicona. Esto creará una especie de cilindro amortiguador.
4. Cortar y usar la botella
Recorta una sección de la botella (puede ser la base o un lateral) para usar como soporte. Pega el sistema de tapas con resorte dentro de esta base, que actuará como estructura firme. O simplemente, unirlo al zócalo.
5. Fijación al zócalo
Ubica el invento cerca de la base de la puerta, en el zócalo o directamente sobre el piso. Podes fijarlo con tornillos, cinta doble faz resistente o pegamento de contacto.
¿Cómo funciona?
Cuando la puerta se abre con fuerza, choca contra la tapa que presiona el resorte y lo detiene fácilmente. Este, en lugar de dejar que la puerta impacte bruscamente contra la pared, absorbe parte del impacto gracias al muelle.
El sistema vuelve a su forma original y evita daños en la pintura, molduras o zócalos.
Consejos útiles:
-
Usa silicona caliente de buena calidad para asegurar firmeza en las uniones.
-
El cable semirrígido es clave para mantener la estructura y resistir el impacto de la puerta.
-
Proba el resorte antes de fijarlo para asegurarte de que no sea ni muy blando ni muy duro.
-
Píntalo o decóralo si querés que se mezcle con la decoración del ambiente.
-
También podés usarlo como amortiguador para muebles, como freno de cajones o patas de sillas.
Este pequeño freno casero hecho con materiales reciclados es una solución práctica y económica para un problema común en cualquier hogar. ¡Reutilizas objetos que normalmente descartarías y le das una segunda vida con creatividad e ingenio!