Agua de arroz para las plantas: cómo usarla y qué esperar

Al lavar el arroz, el agua queda turbia por el almidón y pequeñas cantidades de minerales como fósforo, potasio y magnesio. Muchas personas la usan para regar, y algunos jardineros reportan plantas más verdes. La evidencia científica es limitada, así que conviene usarla con moderación.

Cómo usarla paso a paso

  1. Lava el arroz crudo, sin sal ni condimentos, con agua limpia, removiendo con la mano un minuto.
  2. Cuela el agua en un recipiente limpio.
  3. Si está muy espesa, diluye una parte de agua de arroz en dos o tres de agua común.
  4. Riega la tierra (no las hojas) con una pequeña cantidad, una vez por semana como máximo.
  5. Usa el agua en el día: no la guardes más de 24 horas a temperatura ambiente.

Qué puedes esperar

Algunos estudios sugieren que el almidón alimenta microorganismos del suelo que ayudan a las raíces, pero los resultados dependen del tipo de tierra y de planta. No sustituye a un abono ni arregla una planta con falta de luz o exceso de riego.

El agua de arroz fermentada puede ser más rica en nutrientes, pero también puede oler mal y acumular bacterias si te pasas.

Precauciones

Nunca uses el agua en la que se coció el arroz con sal. El exceso de almidón puede compactar la tierra, atraer moscas del sustrato y favorecer el moho: si lo ves, suspende el uso. Prueba primero en una sola planta.