Encontré esto en el cajón de la cocina de mi suegra y nadie logra identificarlo: ¿sabes qué podría ser?

Hay objetos de cocina que parecen sacados de otra época… y en realidad lo son. Eso fue lo que pasó cuando alguien abrió el cajón de la cocina de su suegra y encontró una pieza de metal con manivela, engranajes, una cuchilla curva y unas púas afiladas. Pasaron una hora dándole vueltas sin poder decir para qué servía. Si te ha pasado algo parecido, aquí tienes la respuesta.

Qué es: un pelador de manzanas de manivela

El objeto es un pelador, descorazonador y rebanador de manzanas manual, un utensilio muy popular en las cocinas de finales del siglo XIX y buena parte del XX. Se fija al borde de una mesa con una abrazadera o un tornillo, se clava la fruta en las púas y se gira la manivela. Con una sola mano, la manzana queda pelada, sin corazón y cortada en una espiral continua.

Muchos modelos antiguos eran de hierro fundido y se fabricaron en grandes cantidades, por eso todavía aparecen en cajones, ferias y mercados de antigüedades. Los museos que conservan ejemplares de esa época los describen como «peladores, descorazonadores y rebanadores combinados», porque hacían las tres tareas en un solo movimiento.

Cómo funciona, paso a paso

  1. Se fija a una superficie. La base o la abrazadera se sujeta al borde de la mesa para que no se mueva.
  2. Se clava la manzana. La fruta se coloca en las púas del extremo, centrada, para que el giro sea parejo.
  3. Se acerca la cuchilla. Un brazo con resorte presiona la hoja curva contra la piel de la manzana.
  4. Se gira la manivela. La manzana rota, la hoja retira la cáscara en tiras finas y, a la vez, un aro cortante separa el corazón y la pulpa en rodajas en espiral.

El resultado es un resorte de manzana listo para tartas, compotas o para secar en rodajas. En casas donde se preparaban kilos de fruta para conservas, ahorraba mucho tiempo y evitaba cortes en los dedos.

Por qué ya casi nadie lo reconoce

Con la llegada de los peladores de mano, los cuchillos de cocina económicos y las frutas ya preparadas, estos aparatos fueron quedando en el fondo de los cajones. Hoy se ven extraños: nadie asocia una manivela con una manzana. Además, sus piezas sueltas (la cuchilla, el aro, las púas) se parecen más a una herramienta de taller que a un utensilio de cocina.

Cómo identificar uno parecido

  • Tiene una manivela y un engranaje dentado.
  • Termina en tres o cuatro púas que sostienen algo en el aire.
  • Incluye una hoja curva con resorte y, en muchos casos, un aro cortante.
  • Suele ser de hierro fundido, a veces con restos de pintura o estaño.
  • Puede llevar inscripciones o un número de patente en la base.

Si encuentras uno, ¿se puede usar?

Sí, con cuidado. Antes de usarlo, límpialo con agua tibia y jabón neutro, sécalo muy bien para evitar óxido y revisa que no haya partes sueltas. Si tiene óxido en las zonas que tocan la fruta, no lo uses para alimentos y consérvalo como pieza de colección. Si la cuchilla está desafilada, conviene que la revise un profesional.

Y si pertenece a un familiar, quizá sea mejor conservarlo: muchos de estos aparatos pasaron de generación en generación y tienen más valor sentimental que económico.

En resumen

Ese objeto misterioso del cajón no es una pieza de maquinaria ni un instrumento raro: es un pelador, descorazonador y rebanador de manzanas de manivela, un pequeño invento que facilitó la cocina durante décadas. La próxima vez que veas uno, ya sabrás qué es y cómo se usa.