Si tu vecina te regaló una bolsa de vainas marrones, curvas y de cáscara quebradiza, que al romperse dejan ver una pulpa pegajosa y oscura con semillas, lo que tienes en las manos es tamarindo. Es una fruta tropical muy usada en la cocina de América Latina, África y Asia, con un sabor que combina lo dulce y lo ácido.
¿Qué es el tamarindo?
Proviene del árbol Tamarindus indica, originario de África tropical y muy extendido en zonas cálidas del mundo. Su fruto es una vaina de entre 5 y 15 centímetros. Por dentro tiene una pulpa marrón, pegajosa y agridulce, con semillas duras y unas fibras alargadas.
¿Cómo se come?
- Directamente: se rompe la cáscara, se retiran las fibras y se come la pulpa, escupiendo las semillas. Si está muy maduro, es más dulce; si no, es más ácido.
- Agua de tamarindo: se hierve la pulpa con agua, se cuela y se endulza al gusto. Se sirve bien fría.
- Salsas y chutneys: es la base de muchas salsas agridulces para carnes y pescados.
- Dulces y conservas: se usa para pastas, caramelos y mermeladas.
- Bebidas y postres: aporta un toque ácido a helados, jugos y cócteles.
Para extraer la pulpa de forma práctica: remoja las vainas peladas en agua tibia 15 o 20 minutos, deshazla con las manos y cuela para quitar semillas y fibras.
¿Qué aporta?
El tamarindo contiene fibra, potasio, magnesio, vitaminas del grupo B y compuestos antioxidantes. También tiene efecto laxante suave, por lo que se usa tradicionalmente cuando hay estreñimiento ocasional. Aun así, los estudios sobre sus supuestos beneficios aún son limitados y no sustituye una alimentación variada ni un tratamiento médico.
Precauciones
- Exceso: comer mucho puede causar diarrea o molestias estomacales.
- Medicamentos: puede potenciar el efecto de anticoagulantes, aspirina y algunos medicamentos para la diabetes. Consulta con tu médico si tomas alguno.
- Embarazo y lactancia: conviene consumirlo con moderación.
- Dulces industriales: los caramelos y pastas de tamarindo suelen llevar mucho azúcar y sal; mejor la fruta natural o el agua con poco azúcar.
- Dientes: es muy ácido; enjuágate la boca con agua después de comerlo.
Cómo guardarlo
Las vainas enteras duran varias semanas en un lugar fresco y seco. La pulpa extraída se conserva en el refrigerador en un frasco bien tapado durante dos o tres semanas, o en el congelador por varios meses.
Así que, si te regalaron una bolsa, ya sabes lo que tienes: un ingrediente versátil con siglos de historia en la cocina del mundo. ¿Tú lo has probado alguna vez?
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.