Romero: beneficios, usos y contraindicaciones que debes conocer

El romero es una planta aromática que muchos tenemos en la maceta o en el patio. Se usa para condimentar carnes, papas y panes, y la medicina tradicional le atribuye propiedades para la digestión, la memoria y el cabello. ¿Qué hay de cierto? Y, sobre todo, ¿quiénes deben tener cuidado?

Qué contiene

Las hojas del romero (Salvia rosmarinus) contienen aceites esenciales (como cineol y alcanfor) y polifenoles, entre ellos el ácido rosmarínico y el ácido carnósico, con actividad antioxidante comprobada en laboratorio.

Beneficios con respaldo

  • Sabor y conservación de alimentos. Su extracto se utiliza como antioxidante natural en alimentos. Además, marinar la carne con romero antes de asarla se ha asociado con una menor formación de aminas heterocíclicas, compuestos potencialmente dañinos que se generan con las altas temperaturas.
  • Digestión. En la tradición se usa en infusión para las digestiones pesadas. Es un uso extendido con respaldo tradicional, aunque con pocos estudios clínicos de calidad.
  • Efecto antioxidante. Los estudios son sobre todo de laboratorio; no permiten asegurar que consumirlo proteja de enfermedades.

Lo que todavía no está probado

  • Memoria y concentración. Algunos estudios pequeños observaron mejoras al inhalar el aroma del romero, pero los resultados son limitados y no concluyentes.
  • Caída del cabello. Un estudio comparó el aceite de romero con minoxidil al 2 % en alopecia y encontró resultados similares tras seis meses, pero fue pequeño y no hay suficiente evidencia para recomendarlo como tratamiento. Si lo pruebas, debe usarse diluido y no sustituye la consulta con un dermatólogo.
  • «Cura» de enfermedades. Ninguna planta reemplaza el tratamiento médico.

Contraindicaciones y precauciones

  • Embarazo y lactancia. En cantidades culinarias no suele haber problema, pero se desaconsejan los usos medicinales concentrados (infusiones fuertes, extractos, aceite esencial), porque podrían estimular las contracciones uterinas.
  • Epilepsia. El aceite esencial contiene alcanfor y cineol, que en dosis altas pueden favorecer convulsiones. Las personas con epilepsia deben evitarlo.
  • Hipertensión. Algunas fuentes advierten que en dosis medicinales altas podría aumentar la presión arterial. Si tienes hipertensión, consulta antes de usarlo como remedio.
  • Anticoagulantes y otros medicamentos. Podría interactuar con anticoagulantes, antiinflamatorios, diuréticos y medicamentos para la diabetes. Consulta con tu médico.
  • Hierro. Se ha observado que algunas infusiones de plantas aromáticas pueden reducir la absorción de hierro; quienes tienen anemia deben tomarlas lejos de las comidas.
  • Aceite esencial. No se debe ingerir ni aplicar puro sobre la piel: puede ser irritante y tóxico en grandes cantidades.
  • Alergias. Pueden causar dermatitis de contacto o síntomas respiratorios en personas sensibles.

Cómo usarlo con seguridad

La forma más segura es usarlo como condimento: en carnes, papas al horno, panes, salsas o aceites aromáticos caseros (conservados en frío y consumidos pronto). Si lo tomas en infusión, que sea ocasional, en poca cantidad y sin hacerlo un hábito prolongado sin supervisión profesional.

El romero es una excelente hierba culinaria con algunas propiedades interesantes, pero no es una cura milagrosa. Ante embarazo, epilepsia, hipertensión o medicación crónica, consulta con tu médico antes de usarlo con fines medicinales.

Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.