Casi nadie lo menciona, pero un día te miras al espejo, o te lo dice alguien más, y ahí están: unos pelos largos y gruesos asomando por las orejas. Para muchos hombres es una sorpresa incómoda. Para otros, un motivo de preocupación: ¿es solo cosa de la edad o hay algo más detrás?
Vamos por partes, con lo que sí se sabe y lo que todavía no está demostrado.
¿Por qué aparece vello en las orejas?
La respuesta corta: porque los folículos de esa zona cambian con los años. En la juventud, el vello de la oreja es fino y casi invisible. Con el paso del tiempo, y bajo la influencia de las hormonas masculinas (los andrógenos), algunos folículos del borde y de la entrada de la oreja empiezan a producir un pelo más largo, grueso y oscuro.
Es un proceso parecido al que ocurre con las cejas, que también se vuelven más rebeldes con la edad. No es una enfermedad: es parte del envejecimiento normal en muchos hombres.
El papel de la genética
Si tu padre o tus abuelos tenían vello en las orejas, es muy probable que a ti te pase lo mismo. La cantidad y el momento en que aparece dependen sobre todo de la herencia familiar y de cómo responden tus folículos a las hormonas. Por eso hay hombres que lo notan a los 35 y otros que casi nunca lo desarrollan.
¿Es señal de algún problema de salud?
Aquí conviene ser prudentes. Algunos estudios observacionales, realizados en grupos pequeños, encontraron cierta asociación entre el vello visible en el oído y un mayor riesgo cardiovascular. Sin embargo, esos resultados no son concluyentes: la edad y el sexo ya influyen en ambas cosas, y ninguna guía médica usa el vello de las orejas como prueba para diagnosticar una enfermedad del corazón.
En resumen: tenerlo no significa que estés enfermo, y no tenerlo tampoco te garantiza buena salud. Lo que cuenta de verdad son los controles habituales: presión arterial, colesterol, glucosa, actividad física y una alimentación equilibrada.
Qué hacer si te molesta
Es una cuestión puramente estética y hay opciones seguras:
- Recortadora especial para orejas y nariz: es la opción más simple y segura. Se usa solo en la parte visible, sin introducir nada profundo en el conducto.
- Tijeras de punta redondeada: sirven para retoques, siempre con buena luz y mucho cuidado.
- Depilación profesional: con cera o láser, en manos de alguien con experiencia.
Lo que conviene evitar: arrancar los pelos con pinzas de forma repetida, usar cerillas o fuego, o meter objetos dentro del oído. Pueden causar irritación, infecciones o pelos encarnados, y el cerumen y el vello cumplen una función protectora en el conducto auditivo.
Cuándo conviene consultar
Pide una cita con un médico si notas, además del vello, dolor, picazón persistente, secreción, disminución de la audición o zumbidos. También si el crecimiento de vello es repentino, muy abundante o aparece en zonas donde antes no había. Un especialista podrá revisar el oído y descartar otras causas.
Conclusión
El vello en las orejas de un hombre es, en la gran mayoría de los casos, un cambio normal ligado a la edad y a la genética. No es motivo de alarma por sí solo, aunque sí un buen recordatorio para mantener al día tus chequeos médicos.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.