Fertilizante casero de arroz y cáscara de huevo para plantas con más flores

Los viveros y los cultivadores suelen tener plantas que florecen y dan frutos durante casi todo el año, incluso en maceta. Buena parte del secreto está en la nutrición: darle a la planta lo que necesita, en la medida justa y en el momento adecuado. Este abono casero combina residuos de cocina con un fertilizante líquido mineral y cuesta muy poco.

Aquí puedes ver la preparación completa, paso a paso:

Ingredientes (para 1 litro de abono)

  • 1 cucharada pequeña de arroz crudo, de cualquier tipo o marca.
  • Unas 3 cáscaras de huevo, lavadas y bien secas.
  • 1 litro de agua limpia, de preferencia sin cloro.
  • Opcional: media tapa de fertilizante líquido NPK 10-10-10.

Para qué sirve cada ingrediente

El arroz crudo aporta materia orgánica que alimenta la vida microbiana del suelo. Las cáscaras de huevo son una de las fuentes más baratas de calcio: guárdalas cuando cocines, lávalas y déjalas secar. Y el fertilizante NPK 10-10-10 contiene partes iguales de nitrógeno, fósforo y potasio, nutrientes de acción rápida; el potasio, además, contribuye a la floración y a la calidad de los frutos.

Preparación

  1. Pon el arroz y las cáscaras en una licuadora y tritúralos durante uno o dos minutos, hasta obtener un polvo fino. Si se aplican enteros, la planta tiene dificultad para absorber sus nutrientes.
  2. Agrega el litro de agua. Si la tuya lleva cloro, déjala reposar 24 horas antes de usarla o usa agua de lluvia.
  3. Licúa de 15 a 30 segundos para mezclar y vierte todo en una regadera, raspando bien los restos.
  4. Si vas a usar el fertilizante líquido NPK, agrega media tapa: la dosis habitual es una tapa por litro, pero aquí se reduce a la mitad porque el resto del abono ya aporta nutrientes orgánicos. Mezcla con una cuchara hasta homogeneizar.

Conviene usar el preparado recién hecho.

Cuánto aplicar y cuándo

  • Macetas grandes, de 40 a 60 litros: una taza pequeña, de unos 250 ml, alrededor de la planta.
  • Macetas o bolsas de 3 a 10 litros: media taza, directamente sobre el sustrato, hacia el borde.
  • Frecuencia: una vez al mes. No lo apliques a diario, ni cada semana ni cada quince días.
  • Momento: a la sombra o al final de la tarde, nunca bajo el sol fuerte del mediodía.

Es un abono potente, así que no te excedas: el exceso de fertilizante, orgánico o no, perjudica a la planta. Si ya aplicaste hace poco, por ejemplo al comenzar la floración, espera al mes siguiente.

En qué plantas se usa

En el video se muestran resultados en una jabuticabera, un guayabo y un aloe vera en maceta, además de plantas jóvenes con muchos botones florales. Aun así, las necesidades cambian según la especie: ante la duda, empieza con la mitad de la dosis y observa cómo responde.

Antes de empezar

Ningún abono reemplaza lo básico: luz adecuada, riego correcto y buen drenaje. Y si usas fertilizante líquido NPK, guárdalo fuera del alcance de niños y mascotas.