La parte del cuerpo que te lavas primero en la ducha, según la psicología popular

Es una de esas rutinas tan automáticas que casi nadie se detiene a pensar en ella: el orden en el que uno se lava el cuerpo bajo la ducha. Según la psicología popular, ese pequeño hábito diario podría decir bastante más de lo que parece sobre la forma de ser de cada persona. Vale aclarar que se trata de una lectura de entretenimiento, no de un test psicológico validado científicamente, pero resulta llamativo cómo mucha gente se siente identificada.

Si empezás por el pelo

Lavarse el pelo primero suele asociarse con personas ordenadas, disciplinadas y con una fuerte necesidad de estructura. La cabeza, al ser la parte más alta del cuerpo, suele vincularse simbólicamente con el intelecto y el control. Quienes arrancan por acá suelen tener opiniones firmes, ser puntuales y organizar bien su tiempo. Son personas que suelen pensar antes de actuar, con una mirada práctica y racional de la vida, y que funcionan mejor en ambientes estables y previsibles.

Si empezás por el pecho o el torso

Quienes eligen empezar por el torso suelen mostrar una personalidad marcada por la seguridad y la autenticidad. Al ser una zona central del cuerpo, se la asocia con la confianza en uno mismo y con la apertura hacia los demás. Son personas independientes, directas, con dificultad para tolerar la ambigüedad y con cierta tendencia natural al liderazgo: les cuesta poco tomar decisiones y no suelen guardarse lo que piensan.

Si empezás por la cara

Empezar por la cara suele vincularse con personas prácticas, que valoran la eficiencia por sobre todo lo demás. Son quienes van directo al grano en cualquier situación, sin darle demasiadas vueltas a las cosas, y que suelen priorizar resolver rápido antes que analizar cada detalle.

Si empezás por las axilas

Este orden se asocia con personas cuidadosas y atentas al detalle, que priorizan sentirse cómodas antes que cualquier otra cosa. Suelen ser personas conscientes de cómo las perciben los demás, con una sensibilidad especial hacia lo social y hacia mantener buenas relaciones con su entorno.

Si empezás por los pies

Quienes terminan lavándose primero los pies suelen ser personas metódicas, que avanzan de a poco y disfrutan de tomarse su tiempo en cada tarea. Se los asocia con una personalidad tranquila, paciente, que prefiere ir paso a paso antes que apurar los procesos.

¿Hay algo de cierto en todo esto?

Como la mayoría de estas curiosidades de psicología popular, no existe una investigación científica seria que confirme una relación directa entre el orden en que uno se lava y su personalidad. Se trata más bien de asociaciones simbólicas que circulan hace tiempo y que funcionan como un juego liviano de autoconocimiento, no como un diagnóstico.

Aun así, no deja de ser un buen disparador para pensar un poco en los propios hábitos automáticos y, de paso, para comparar respuestas con amigos y familia y ver quién se identifica con qué.