Los cubos de caldo comerciales pueden reemplazarse por una preparación completamente natural, elaborada con verduras frescas, hierbas y sal. Esta base para caldos y sopas se prepara sin cocinar y sin esterilizar los frascos, ahorra tiempo y se mantiene en buen estado durante todo el año. A continuación se detalla, paso a paso, cómo elaborarla siguiendo exactamente las cantidades y el procedimiento indicados.
Ingredientes necesarios
Para preparar esta base de caldo se utilizan verduras frescas en proporciones equilibradas, junto con hierbas aromáticas, sal y especias. Los ingredientes principales son:
- 500 g de zanahorias
- 500 g de pimientos rojos
- 500 g de cebollas
- 500 g de tomates
- 500 g de sal de mesa
- 2 cucharadas de cúrcuma
- 2 cucharadas de khmeli suneli (opcional)
- 500 g de hierbas frescas (150 g de perejil, 150 g de cilantro y 200 g de eneldo)
Preparación de las verduras
El primer paso consiste en preparar cada verdura por separado, respetando el tipo de corte adecuado para cada una.
Zanahorias
Se comienza cortando 500 g de zanahorias en trozos pequeños. Luego se pican en un procesador de alimentos o se rallan con un rallador grueso. Es importante picarlas en trozos pequeños sin llegar a convertirlas en puré. Se recomienda realizar el proceso en varias tandas para lograr un picado uniforme.
Pimientos rojos
Los 500 g de pimientos rojos se pican utilizando la función de pulso del procesador de alimentos, o bien se cortan en cubos pequeños con cuchillo. No conviene picarlos demasiado fino, ya que no se necesita líquido adicional en la mezcla.
Cebollas
Los 500 g de cebollas se pican finamente, de manera que se integren bien con el resto de las verduras.
Tomates
Los 500 g de tomates se procesan hasta obtener un puré, ya sea con un procesador de alimentos o pasándolos por una picadora de carne. Al puré de tomate se le agregan los 500 g de sal de mesa. Esta cantidad de sal es exactamente la necesaria para conservar la preparación sin cocinar ni esterilizar. A continuación, se incorporan las 2 cucharadas de cúrcuma y las 2 cucharadas de khmeli suneli, esta última opcional. Se deja reposar la mezcla unos minutos para que la sal se disuelva.
Preparación de las hierbas frescas
Se utilizan 500 g de hierbas frescas en total. Se recortan los tallos duros, pero no se descartan. Las hierbas utilizadas en esta receta son cilantro, eneldo y perejil, en las siguientes proporciones:
- 150 g de perejil, picado finamente
- 150 g de cilantro, picado finamente
- 200 g de eneldo, picado finamente
Las hierbas pueden usarse en proporciones variables, empleando solo aquellas que resulten del agrado personal.
Mezcla final
A las hierbas picadas se agrega el puré de tomate con la sal y las especias ya incorporadas. Los tallos duros de las hierbas no se desechan: se pican en el procesador de alimentos y se añaden a la mezcla, aprovechando así todo el producto. Se revuelve bien para que todos los ingredientes queden integrados de manera uniforme.
Envasado y conservación
Antes de envasar, se esterilizan los frascos con anticipación y se dejan enfriar. Las tapas se sumergen en agua hirviendo durante unos segundos. Luego, se transfieren las verduras a los frascos limpios y fríos, y se cierran herméticamente con la tapa. No es necesario realizar ninguna esterilización adicional.
Gracias al alto contenido de sal, estos frascos pueden almacenarse durante un año entero, siempre que se mantengan a una temperatura no superior a 18 °C y en un lugar oscuro.
Cómo utilizar la base para preparar caldo
El uso de esta preparación es muy sencillo. Se hierve la cantidad de agua necesaria para hacer el caldo y se agregan 1 o 2 cucharadas de la mezcla de verduras. Se deja hervir durante 1 o 2 minutos y el caldo estará listo para utilizar en sopas u otras preparaciones.
Recomendaciones para el uso diario
Para mantener la calidad de la mezcla durante su almacenamiento, es importante seguir dos indicaciones prácticas:
- Utilizar siempre una cuchara seca y limpia para sacar la mezcla del frasco.
- Refrigerar los frascos después de abrirlos.
De esta manera, se obtiene una alternativa natural y práctica a los cubos de caldo industrializados, con la ventaja de conservar los sabores frescos de las verduras y hierbas durante todo el año, sin necesidad de cocción ni procesos complicados de esterilización.