Muchas personas limpian la cocina por encima, pero olvidan una de las zonas donde más grasa se acumula: las perillas. Aunque a simple vista parezcan limpias, la suciedad se esconde en las ranuras, debajo de las perillas y en los pequeños espacios internos. Esto no solo afecta la higiene, sino que también hace que se vuelvan duras, pegajosas o difíciles de girar.
Hoy aprenderás un método sencillo, económico y natural para dejarlas impecables en pocos minutos.
¿Por qué las perillas acumulan tanta grasa?
Cada vez que cocinas, el vapor, el aceite y los residuos de alimentos se adhieren a las superficies. Con el tiempo, esta grasa se endurece y se mete en todos los espacios, incluso donde no puedes verla.
El resultado:
- Perillas que se traban o giran con dificultad
- Sensación pegajosa al tocarlas
- Acumulación de suciedad invisible
Paso a paso para limpiar las perillas correctamente
1. Retira las perillas
Toma cada perilla y tira suavemente hacia afuera.
En la mayoría de las cocinas son desmontables, pero si tienes dudas, revisa el manual de tu equipo.
Consejo: hazlo con cuidado, ya que algunas tienen un pequeño resorte interno.
2. Prepara un limpiador natural potente
Vas a necesitar:
- 1 cucharada de mostaza en polvo
- 1 vaso de agua hirviendo
Mezcla bien hasta disolver completamente.
Este preparado es excelente porque ayuda a ablandar la grasa sin usar productos químicos agresivos.
3. Remoja las perillas
Coloca las perillas en la mezcla y déjalas reposar:
- 30 minutos si están muy sucias
- 15 minutos si la suciedad es leve
4. Limpieza profunda
Usa un cepillo de dientes viejo para frotar cada perilla.
Para zonas difíciles, puedes ayudarte con un palillo.
La grasa saldrá fácilmente gracias al efecto de la mostaza.
5. Enjuaga y seca
Lava las perillas con agua limpia y sécalas muy bien antes de colocarlas nuevamente.
Limpia también la zona de la cocina
Debajo y alrededor de las perillas también se acumula grasa.
Cómo hacerlo:
- Protege el horno con un paño o papel para evitar manchas
- Humedece la superficie
- Limpia con esponja y detergente suave
- Si hay mucha grasa, coloca papel mojado en la mezcla de mostaza durante 5 minutos
Truco extra: limpieza sin rayar
Puedes usar palitos de madera (como los de brocheta o sushi):
- Llegan a zonas difíciles
- No rayan la superficie
- No borran los símbolos de la cocina
Asegúrate de que la superficie esté húmeda para mejores resultados.
Cómo limpiar las ranuras difíciles
Las zonas más complicadas, como las pequeñas aberturas, se limpian mejor con:
- Cepillo de dientes
- Un poco de detergente o la mezcla de mostaza
Esto elimina completamente la grasa acumulada.
Vuelve a colocar las perillas
Una vez todo esté limpio y seco, vuelve a colocar cada pieza en su lugar.
Si retiraste el resorte, no olvides colocarlo nuevamente.
Notarás inmediatamente la diferencia: las perillas girarán suaves, sin trabas ni sensación pegajosa.
Consejos y recomendaciones
- Limpia las perillas al menos una vez al mes para evitar acumulaciones difíciles
- Evita usar productos muy abrasivos que puedan dañar el plástico
- Siempre seca bien las piezas antes de volver a colocarlas
- Si la grasa está muy pegada, repite el proceso de remojo
- Usa guantes si tienes piel sensible
Para una mejor comprensión de este contenido te invitamos a ver el siguiente video del canal Советы для дома:
Con un método simple, económico y natural, puedes devolverle a tu cocina un aspecto limpio y funcional. No necesitas productos costosos: con ingredientes básicos y unos minutos de tu tiempo, lograrás resultados sorprendentes.