Comer solo una vez al día, conocido como OMAD (One Meal A Day), implica pasar aproximadamente 23 horas en ayuno y concentrar todas tus calorías en una sola comida. Este patrón cambia profundamente la manera en que tu cuerpo utiliza la energía, regula las hormonas y administra el metabolismo. A continuación, veremos qué ocurre hora a hora.
De 0 a 4 horas después de comer
Durante las primeras horas tras tu única comida, tu cuerpo está en modo digestión. Los carbohidratos se transforman en glucosa, que se libera en la sangre. La insulina aumenta para permitir que esa glucosa entre en las células y sea utilizada como energía o almacenada como glucógeno en el hígado y los músculos.
En esta etapa, el cuerpo usa principalmente la energía proveniente de los alimentos recién ingeridos.
De 4 a 12 horas
A medida que pasan las horas sin ingerir alimentos, los niveles de glucosa comienzan a disminuir. El cuerpo empieza a utilizar las reservas de glucógeno almacenadas previamente.
La insulina baja progresivamente, lo que facilita que el organismo empiece a movilizar grasas como fuente alternativa de energía. Muchas personas comienzan a notar una sensación leve de hambre en esta fase.
De 12 a 18 horas
En este punto, las reservas de glucógeno se reducen considerablemente. El cuerpo incrementa la quema de grasa para obtener energía.
También se producen cambios hormonales importantes:
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Disminuye la insulina.
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Aumentan hormonas que favorecen la movilización de grasa.
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Puede activarse la autofagia, un proceso celular asociado a la renovación y limpieza interna de las células.
Es en esta etapa cuando el cuerpo cambia claramente de usar glucosa como principal combustible a depender más de la grasa almacenada.
De 18 a 23 horas
En las últimas horas antes de volver a comer, el organismo ya depende en gran medida de la grasa corporal como fuente energética.
Los niveles de azúcar en sangre suelen mantenerse más estables en personas sanas. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar cansancio, dificultad para concentrarse o irritabilidad, especialmente si están comenzando este tipo de alimentación.
Cuando vuelves a comer
Al ingerir tu única comida del día, el cuerpo regresa al modo de almacenamiento y reparación. La insulina aumenta nuevamente para procesar los nutrientes.
Si la comida es equilibrada y rica en proteínas, grasas saludables, verduras y carbohidratos complejos, puede favorecer la recuperación muscular y el equilibrio metabólico. En cambio, si se basa en azúcares refinados y ultraprocesados, puede provocar picos de glucosa y mayor inflamación.
Posibles beneficios de comer una vez al día
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Puede facilitar la pérdida de peso al reducir la ingesta calórica total.
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Puede mejorar la sensibilidad a la insulina en algunas personas.
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Aumenta la utilización de grasa como fuente de energía.
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Simplifica la planificación de comidas.
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Puede estimular procesos celulares asociados al ayuno prolongado.
Posibles riesgos
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Puede ser difícil cubrir todas las necesidades nutricionales en una sola comida.
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Algunas personas pueden experimentar fatiga, mareos o debilidad.
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No es recomendable para personas con diabetes sin supervisión médica.
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Puede no ser adecuado para adolescentes, mujeres embarazadas o personas con antecedentes de trastornos alimentarios.
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Si no se planifica correctamente, puede generar desequilibrios metabólicos.
Consejos y recomendaciones
Prioriza alimentos nutritivos y completos. Asegúrate de incluir suficiente proteína, verduras, grasas saludables y carbohidratos de buena calidad.
Mantente bien hidratado durante el ayuno. El agua, café solo o té sin azúcar pueden ayudar.
No fuerces el proceso. Si sientes malestar constante, amplía tu ventana de alimentación.
Considera comenzar con ayunos más cortos antes de adoptar el modelo de una comida al día.
Consulta con un profesional de salud antes de implementar este tipo de patrón alimentario, especialmente si tienes condiciones médicas previas.
Comer una vez al día transforma el metabolismo al prolongar el ayuno y favorecer la quema de grasa. Sin embargo, no es una estrategia universal ni mágica. La clave está en la calidad de la comida, la adaptación progresiva y el respeto por las necesidades individuales de cada persona.