Rocía este producto y soluciona el 99% de los PROBLEMAS serios del coche

¿Tu coche emite chillidos o crujidos al pasar por baches o girar en curvas? Antes de correr al taller, hay un método simple, económico y efectivo que puede eliminar la mayoría de los ruidos molestos en la suspensión: el spray de silicona. I

nspirado en las pruebas de Alex Vela Garage, este truco es ideal para quienes disfrutan del bricolaje automotriz y buscan mantener su vehículo en silencio y buen estado.


¿Por qué rechina la suspensión?

Los ruidos suelen deberse a:

  • Desgaste de gomas y bujes: el caucho pierde elasticidad y se reseca, provocando fricción seca.

  • Falta de lubricación: los puntos de apoyo en la suspensión no se lubrican con frecuencia.

  • Suciedad y humedad: el polvo y el barro generan fricción abrasiva.

  • Holgura o juego mecánico: pequeñas holguras producen vibraciones y chirridos.

  • Corrosión: el óxido aumenta la fricción entre metales.

Si las piezas están rotas (amortiguadores, bujes o topes), la lubricación solo será una solución temporal: la reparación definitiva requiere reemplazo.


Materiales y herramientas necesarias

  • Spray de silicona lubricante (preferiblemente en formato aerosol)

  • Gato hidráulico y soportes o caballetes

  • Guantes de nitrilo o cuero

  • Gafas de protección

  • Trapos limpios o papel absorbente

  • Cepillo de alambre suave o de cerdas plásticas

  • Desengrasante (opcional)

  • Linterna LED o lámpara portátil

No usar el producto en frenos, discos, sensores eléctricos o plásticos pintados delicados.


Paso a paso: elimina los chirridos con un simple spray

1. Preparación y seguridad

  • Estaciona el vehículo en terreno plano y bloquea las ruedas opuestas.

  • Si vas a retirar una rueda, afloja las tuercas antes de levantar el coche.

  • Usa el gato hidráulico y apoya el coche en caballetes, nunca trabajes solo con el gato.

  • Coloca guantes y gafas, y asegúrate de tener buena ventilación si usas el spray en interiores.

2. Inspección visual

Observa bujes, soportes, topes y las gomas de la barra estabilizadora.
Si detectas grietas profundas, goma endurecida o piezas aplastadas, probablemente sea necesario un reemplazo.

3. Limpieza previa

Elimina polvo o barro con un trapo o cepillo. Si hay grasa vieja, aplica desengrasante y seca antes de aplicar el spray.

4. Aplicación del spray

El secreto está en “rociar un poco”, no empapar.
El exceso de producto puede atraer polvo y empeorar el problema.

Aplica una capa fina en los siguientes puntos:

  • Base del amortiguador: en las uniones goma-metal.

  • Bujes de brazos: en el perímetro, sin introducir el spray en el interior sellado.

  • Barra estabilizadora: sobre la goma de contacto con el soporte metálico.

  • Horquillas y pivotes: una aplicación ligera sobre las áreas con movimiento.

Mueve suavemente la suspensión para que el producto penetre y se distribuya.

5. Prueba dinámica

Baja el coche y realiza una prueba corta en zona segura.
Pasa por algunos baches y giros para comprobar el resultado.
Si el ruido persiste, repite la aplicación en el punto donde proviene el sonido.


Precauciones y errores comunes

  • Lubricar no es reparar: si el ruido vuelve, la pieza puede estar dañada.

  • Evita zonas de freno o sensores.

  • No uses demasiado spray: el exceso atrae suciedad.

  • Revisa tras lluvias: el agua puede reducir la duración del lubricante.


Cuándo reemplazar en lugar de lubricar

  • Gomas con grietas profundas o trozos faltantes.

  • Holgura excesiva en bujes o palieres.

  • Amortiguadores que pierden aceite o sin presión hidráulica.


Diagnóstico avanzado (para los más detallistas)

Puedes usar un destornillador largo como estetoscopio mecánico: apóyalo sobre las piezas y escucha el ruido a través del mango para identificar la fuente exacta.
También puedes levantar la rueda y mover el brazo de suspensión para detectar juego lateral.

¡Sigue estos consejos y optimiza el andar de tu vehículo!