¿Tu coche emite chillidos o crujidos al pasar por baches o girar en curvas? Antes de correr al taller, hay un método simple, económico y efectivo que puede eliminar la mayoría de los ruidos molestos en la suspensión: el spray de silicona. I
nspirado en las pruebas de Alex Vela Garage, este truco es ideal para quienes disfrutan del bricolaje automotriz y buscan mantener su vehículo en silencio y buen estado.
¿Por qué rechina la suspensión?
Los ruidos suelen deberse a:
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Desgaste de gomas y bujes: el caucho pierde elasticidad y se reseca, provocando fricción seca.
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Falta de lubricación: los puntos de apoyo en la suspensión no se lubrican con frecuencia.
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Suciedad y humedad: el polvo y el barro generan fricción abrasiva.
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Holgura o juego mecánico: pequeñas holguras producen vibraciones y chirridos.
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Corrosión: el óxido aumenta la fricción entre metales.
Si las piezas están rotas (amortiguadores, bujes o topes), la lubricación solo será una solución temporal: la reparación definitiva requiere reemplazo.
Materiales y herramientas necesarias
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Spray de silicona lubricante (preferiblemente en formato aerosol)
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Gato hidráulico y soportes o caballetes
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Guantes de nitrilo o cuero
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Gafas de protección
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Trapos limpios o papel absorbente
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Cepillo de alambre suave o de cerdas plásticas
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Desengrasante (opcional)
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Linterna LED o lámpara portátil
No usar el producto en frenos, discos, sensores eléctricos o plásticos pintados delicados.
Paso a paso: elimina los chirridos con un simple spray
1. Preparación y seguridad
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Estaciona el vehículo en terreno plano y bloquea las ruedas opuestas.
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Si vas a retirar una rueda, afloja las tuercas antes de levantar el coche.
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Usa el gato hidráulico y apoya el coche en caballetes, nunca trabajes solo con el gato.
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Coloca guantes y gafas, y asegúrate de tener buena ventilación si usas el spray en interiores.
2. Inspección visual
Observa bujes, soportes, topes y las gomas de la barra estabilizadora.
Si detectas grietas profundas, goma endurecida o piezas aplastadas, probablemente sea necesario un reemplazo.
3. Limpieza previa
Elimina polvo o barro con un trapo o cepillo. Si hay grasa vieja, aplica desengrasante y seca antes de aplicar el spray.
4. Aplicación del spray
El secreto está en “rociar un poco”, no empapar.
El exceso de producto puede atraer polvo y empeorar el problema.
Aplica una capa fina en los siguientes puntos:
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Base del amortiguador: en las uniones goma-metal.
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Bujes de brazos: en el perímetro, sin introducir el spray en el interior sellado.
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Barra estabilizadora: sobre la goma de contacto con el soporte metálico.
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Horquillas y pivotes: una aplicación ligera sobre las áreas con movimiento.
Mueve suavemente la suspensión para que el producto penetre y se distribuya.
5. Prueba dinámica
Baja el coche y realiza una prueba corta en zona segura.
Pasa por algunos baches y giros para comprobar el resultado.
Si el ruido persiste, repite la aplicación en el punto donde proviene el sonido.
Precauciones y errores comunes
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Lubricar no es reparar: si el ruido vuelve, la pieza puede estar dañada.
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Evita zonas de freno o sensores.
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No uses demasiado spray: el exceso atrae suciedad.
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Revisa tras lluvias: el agua puede reducir la duración del lubricante.
Cuándo reemplazar en lugar de lubricar
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Gomas con grietas profundas o trozos faltantes.
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Holgura excesiva en bujes o palieres.
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Amortiguadores que pierden aceite o sin presión hidráulica.
Diagnóstico avanzado (para los más detallistas)
Puedes usar un destornillador largo como estetoscopio mecánico: apóyalo sobre las piezas y escucha el ruido a través del mango para identificar la fuente exacta.
También puedes levantar la rueda y mover el brazo de suspensión para detectar juego lateral.
¡Sigue estos consejos y optimiza el andar de tu vehículo!