Harina + agua hirviendo: nunca me canso de hacerlas, jamás has visto una receta como esta

De solo harina, agua y unos pocos ingredientes simples, surge una receta que sorprende a todos. Crujiente por fuera, tierna por dentro y con un relleno sabroso de carne y cebolla, estas tortitas o panes rellenos son perfectos para cualquier momento del día.

No requieren horno y su textura, gracias al agua hirviendo y al toque de aceite, es simplemente irresistible.

A continuación, podrás seguir cada paso de la receta a través del siguiente vídeo del canal de SABINA foodee:

Ingredientes

Para la masa:

  • Harina común: 300 g + 60 g (para ajustar durante el amasado)

  • Azúcar: 1 cucharadita

  • Sal: 1 cucharada

  • Agua: 550 ml

  • Polvo de hornear: 1 cucharadita

  • Aceite vegetal: 30 ml

Para el relleno:

  • Cebollas: 2 unidades (picadas finamente)

  • Carne picada: 300 g

  • Aceite vegetal: 50 ml

  • Sal: al gusto

  • Pimienta negra, cilantro picado y pimentón: al gusto

Preparación paso a paso

1. Preparar la masa base:

  1. En un bowl grande, mezcla la harina (300 g) con el azúcar, la sal y el polvo de hornear.

  2. Calienta el agua hasta que hierva.

  3. Vierte el agua muy caliente sobre la harina, poco a poco, mientras mezclas con una cuchara o espátula resistente al calor.

  4. Agrega los 30 ml de aceite vegetal y sigue mezclando hasta formar una masa suave y elástica.

  5. Añade los 60 g adicionales de harina si la masa está demasiado pegajosa.

  6. Cubre el bol con un paño y deja reposar unos 15 minutos para que se enfríe y la masa se asiente.

2. Preparar el relleno:

  1. Calienta 50 ml de aceite vegetal en una sartén grande.

  2. Agrega las cebollas picadas y sofríelas hasta que estén transparentes.

  3. Incorpora la carne picada y cocina hasta que pierda el color rosado.

  4. Sazona con sal, pimienta negra, pimentón y cilantro.

  5. Cocina a fuego medio hasta que todo quede bien mezclado y jugoso.

  6. Retira del fuego y deja enfriar antes de rellenar.

3. Armar las piezas:

  1. Divide la masa en 8 a 10 porciones iguales.

  2. Estira cada porción con un rodillo hasta formar discos finos.

  3. Coloca una cucharada del relleno en el centro de cada disco.

  4. Cierra los bordes hacia el centro, sellando bien. Luego aplana suavemente con las manos para formar una especie de tortita.

4. Cocinar:

  1. Calienta una sartén antiadherente con un poco de aceite.

  2. Cocina cada tortita a fuego medio-bajo, unos 3 a 4 minutos por lado, hasta que estén doradas y crujientes.

  3. Retira sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Consejos adicionales

  • Textura perfecta: No te saltes el paso del agua hirviendo; es lo que le da a la masa una suavidad única.

  • Varía el relleno: Puedes sustituir la carne por pollo desmenuzado, espinaca con queso o puré de papa con cebolla.

  • Versión más liviana: En lugar de freírlas, cocínalas en una plancha o sartén sin aceite, tapadas, para que se cocinen con su propio vapor.

  • Almacenamiento: Una vez frías, guárdalas en un recipiente hermético. Se conservan 2–3 días en la heladera o puedes congelarlas hasta por un mes.

  • Recalentar: Solo 2 minutos por lado en sartén o 5 minutos al horno bastan para que recuperen su textura original.

Resultado final:

El contraste entre la masa tierna y el relleno jugoso es lo que hace que esta receta se vuelva adictiva. Nadie cree que solo se necesita harina y agua hirviendo para lograr algo tan delicioso.